Buscan frenar ruido en CDMX
Plantean sanciones más severas en la ciudad en contra del sonido generado en exceso y constante.
CDMX. El ruido que afecte de manera reiterada y notable la tranquilidad de las personas podría recibir sanciones más severas en la Ciudad de México, mediante una iniciativa para reformar la Ley de Cultura Cívica y atender las molestias generadas por cualquier medio, incluidas fiestas, altavoces y obras.
La diputada Leonor Gómez Otegui, de Morena, presentó la propuesta ante el Congreso de la Ciudad de México para modificar la fracción III del artículo 27 y el artículo 32 de esa ley.
Durante su intervención, la legisladora citó datos de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), según los cuales se registraron mil 18 denuncias por ruido entre enero y el 1 de octubre de 2026; además, recordó que las normas ambientales establecen límites máximos de 65 decibeles durante el día y 62 decibeles por la noche, pero consideró que la persistencia de las quejas exige complementar esas disposiciones con medidas en la legislación cívica.
En edificios y departamentos, señaló, la cercanía entre viviendas intensifica los conflictos vecinales, a lo que se suma la exposición de quienes habitan cerca de vialidades con tráfico intenso, zonas industriales o corredores comerciales; entre las afectaciones mencionó dificultades para dormir, conversar sin elevar la voz y realizar tareas escolares.
“Lo que proponemos es sancionar con mayor severidad la generación de ruido por cualquier medio que afecte reiterada y notablemente la tranquilidad de las personas”, afirmó la diputada Leonor Gómez Otegui.
Antes de esta propuesta, recordó que el 23 de septiembre de 2025 presentó una iniciativa de Ley de Control del Ruido de la Ciudad de México, elaborada con acompañamiento vecinal, de la academia y de especialistas; durante la sesión del 8 de octubre sostuvo que la contaminación acústica continúa afectando el descanso de la población.
Respecto de su relación con otras disposiciones, la legisladora de Morena mencionó el artículo 219 de la Ley Ambiental y el deber previsto en la Ley de Cultura Cívica de contribuir a un ambiente libre de contaminación auditiva que altere la tranquilidad o represente un posible riesgo para la salud de terceros, aunque en su exposición no detalló los nuevos montos de las sanciones.




