ICE prevé adquirir guantes capaces de dar descargas eléctricas

La agencia contempla invertir hasta 20 millones de dólares en miles de dispositivos G.L.O.V.E., cuyo uso ya ha generado críticas de organizaciones defensoras de los derechos civiles.

Washington.— Los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) podrían contar próximamente con guantes capaces de aplicar descargas eléctricas para controlar a personas que opongan resistencia, como parte de un nuevo equipo que la agencia contempla incorporar a sus operaciones.

De acuerdo con un aviso del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dado a conocer el lunes, ICE tiene prevista una inversión de hasta 20 millones de dólares para adquirir miles de dispositivos denominados “dispositivos conductivos de distracción y desescalada”, con el objetivo de equipar a sus agentes a más tardar en marzo.

El dispositivo recibe el nombre de G.L.O.V.E., siglas en inglés de Generated Low Output Voltage Emitter (Emisor de Generación de Descargas de Bajo Voltaje), y es fabricado por Compliant Technologies LLC, empresa con sede en Lexington, Kentucky. En años recientes, estos dispositivos han sido utilizados por algunas cárceles y departamentos de policía.

Según el aviso, la convocatoria para un contrato sin licitación podría publicarse a partir del viernes.

Consultado por The Associated Press, el DHS indicó que trabajaba en una respuesta y no ofreció comentarios. Por su parte, Jeff Niklaus, fundador y director ejecutivo de Compliant Technologies, señaló por correo electrónico que la empresa no podía hablar sobre el tema.

Así funcionan los guantes eléctricos

Compliant Technologies sostiene que los dispositivos funcionan inicialmente como un par convencional de guantes de patrulla. Sin embargo, los agentes pueden presionar un interruptor para activar el modo eléctrico.

La empresa explica que los guantes deben entrar en contacto directo con la piel de una persona para generar un estímulo de dolor que, por lo general, permite al agente controlar a un sospechoso en cuestión de segundos.

John Peters, presidente del Instituto para la Prevención de Muertes Bajo Custodia, quien estudia el uso de estos dispositivos, comparó la sensación con un piquete de abeja y aseguró que puede resultar eficaz ante cualquier tipo de resistencia.

Peters consideró que la adquisición prevista por ICE podría convertirse en la compra más grande en la historia de la empresa. También señaló que los agentes podrían utilizar los dispositivos para ayudar a retirar personas de vehículos y viviendas, así como durante sus traslados hacia o desde centros de detención.

El especialista agregó que podrían representar una ventaja para agentes de menor estatura, más débiles o de mayor edad, al permitir reducir con mayor rapidez a una persona y disminuir el tiempo de una confrontación.

Organizaciones civiles cuestionan el plan

La posible adquisición generó preocupación entre defensores de los derechos civiles, quienes señalaron que los agentes de ICE ya enfrentan críticas por el uso de la fuerza y la rendición de cuentas durante la ofensiva migratoria del presidente Donald Trump.

Jenn Rolnick Borchetta, subdirectora de proyecto sobre labores policiales de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), cuestionó que estos dispositivos sean necesarios para la aplicación civil de las leyes migratorias y advirtió que una persona podría recibir una descarga sin recibir una advertencia previa.

Borchetta también expresó preocupación por la facilidad con la que los guantes pueden activar una descarga eléctrica y consideró que su uso podría representar un riesgo para la población.

En contraste, quienes respaldan el uso de esta tecnología aseguran que normalmente los dispositivos son empleados en situaciones específicas dentro de prisiones y traslados, y no como una herramienta de uso general durante los patrullajes en las calles.

De acuerdo con Compliant Technologies, los guantes han sido utilizados para someter a sospechosos violentos que se niegan a subir a patrullas, así como a reclusos que se hacen daño a sí mismos y amenazan a los agentes.

Fabricante establece restricciones de uso

El fabricante advierte que el dispositivo no debe utilizarse como castigo ni contra personas que únicamente se muestren “beligerantes”. También establece restricciones para sectores considerados de alto riesgo, entre ellos niños, mujeres embarazadas, personas mayores o con discapacidad.

Peters reconoció que podría presentarse un uso indebido por parte de un pequeño número de empleados, como ocurre con otras tecnologías policiales, aunque consideró poco probable que los dispositivos provoquen lesiones.

El especialista señaló que será importante que ICE cuente con políticas sólidas y capacitación adecuada para su utilización.

De acuerdo con el fabricante, los agentes deben completar un curso de capacitación antes de utilizar los dispositivos y posteriormente recertificarse cada dos años.

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