Habrá lluvia de estrellas Ariétidas y se podrá ver en Quintana Roo
Quintana Roo tendrá la oportunidad de observar uno de los fenómenos astronómicos más interesantes de junio con el paso de la lluvia de meteoros Ariétidas, cuyo punto máximo de actividad ocurrirá durante la madrugada y el amanecer de este domingo 7 de junio.
Aunque se trata de una lluvia de estrellas considerada diurna, especialistas señalan que las mejores posibilidades de observación se presentan durante los minutos previos a la salida del Sol, cuando aún permanece la oscuridad suficiente para detectar algunos meteoros cruzando el cielo.
Las Ariétidas permanecen activas desde el 14 de mayo y continuarán hasta el 24 de junio; sin embargo, su pico máximo se registra este fin de semana. De acuerdo con plataformas especializadas en astronomía, podrían observarse hasta 30 meteoros por hora en condiciones ideales.
Para los habitantes de Quintana Roo, la recomendación es buscar sitios con escasa contaminación lumínica y una vista despejada hacia el horizonte este-noreste. Destinos como Holbox, Punta Allen, Mahahual, la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an y playas alejadas de las zonas urbanas ofrecen las mejores condiciones para la observación.
En Cancún también será posible apreciar el fenómeno, especialmente desde playas con poca iluminación artificial. No obstante, la contaminación lumínica de la ciudad y las condiciones meteorológicas podrían dificultar la visibilidad.
Los expertos recomiendan comenzar la observación entre las 4:30 y las 5:45 de la mañana del domingo, dirigiendo la vista hacia el este, justo antes de que la luz solar domine el cielo.
A diferencia de otras lluvias de meteoros más populares, como las Perseidas o las Gemínidas, las Ariétidas presentan una característica singular: la mayor parte de su actividad ocurre durante el día. Su radiante, es decir, el punto del cielo desde donde parecen surgir los meteoros, se localiza en la constelación de Aries y se encuentra a apenas 30 grados del Sol.
Por esta razón reciben el nombre de Ariétidas diurnas y son consideradas una de las lluvias de meteoros más intensas registradas por instrumentos científicos, aunque también una de las más difíciles de observar a simple vista.
Los astrónomos señalan que estos meteoros tienen su origen en el cometa 96P/Machholz y fueron detectados por primera vez en 1947 gracias a observaciones mediante radar y fotografía astronómica.
Este año, la observación podría verse parcialmente afectada por la presencia de una Luna iluminada en aproximadamente un 63 por ciento, así como por la cercanía del amanecer. Aun así, quienes madruguen y cuenten con cielos despejados podrían disfrutar de algunos meteoros brillantes surcando el cielo del Caribe mexicano.





