En venta la histórica mansión de Silvia Pinal
Hijos de la diva mexicana pondrán en oferta la icónica mansión en la zona de El Pedregal en la CDMX.
CDMX. La emblemática residencia de la primera actriz Silvia Pinal, ubicada en la exclusiva zona de Jardines del Pedregal, en la Ciudad de México, será puesta a la venta por decisión de sus herederos. La propiedad, considerada una de las casas más representativas del espectáculo mexicano y del modernismo arquitectónico nacional, fue el hogar de la diva durante gran parte de su vida y el lugar donde pasó sus últimos años.
La decisión fue tomada por sus hijos, Alejandra Guzmán y Luis Enrique Guzmán, quienes heredaron la propiedad tras el fallecimiento de la actriz en diciembre de 2024. De acuerdo con versiones cercanas a la familia, antes de concretar la venta se realizarán algunos trabajos de mantenimiento y adecuación con el objetivo de preservar el valor histórico e inmobiliario del inmueble.
La casa fue diseñada por el arquitecto Manuel Rosen Morrison y es considerada una joya arquitectónica. Silvia Pinal adquirió el terreno en 1955 gracias al adelanto económico que recibió por protagonizar la película Cabo de Hornos. En aquel entonces, Jardines del Pedregal apenas comenzaba a desarrollarse, convirtiendo a la residencia en una de las primeras construcciones de la zona.
Quien expresó su tristeza por la decisión fue Efigenia Ramos, asistente y amiga cercana de la actriz durante más de tres décadas. Ramos recordó que la artista sentía un profundo amor por la propiedad y que siempre hablaba con orgullo de cómo logró adquirir el terreno y construir el hogar que tanto disfrutó junto a familiares, amigos y colegas del medio artístico.
“Es una lástima que la vayan a vender, la señora adoraba su casa”, expresó Efigenia al ser cuestionada sobre el tema.
La colaboradora consideró que Silvia Pinal difícilmente habría estado de acuerdo con desprenderse de la residencia, ya que trabajó arduamente para conservarla y siempre imaginó que su familia continuaría disfrutándola después de su partida. No obstante, Ramos señaló que la venta no necesariamente responde a una falta de apego sentimental por parte de los herederos, sino a las exigencias que implica mantener una propiedad de esas dimensiones.
Incluso reconoció que el costo de conservación es muy elevado y recordó que, aunque ella misma disfrutó durante años de la casa junto a su jefa, sería imposible para ella hacerse cargo de un inmueble de tal magnitud.
Mientras tanto, la futura venta marca el cierre de un capítulo importante en la historia personal y artística de una de las figuras más queridas del entretenimiento mexicano.





