Productores alertan crisis en la ganadería de José María Morelos
La falta de mano de obra, el alto costo de mantener potreros y la disminución del hato ganadero están empujando a muchos productores de José María Morelos a abandonar la actividad pecuaria. Así lo afirmó el veterano ganadero Fernando Dzib, quien inició en el oficio desde la adolescencia y hoy observa con preocupación cómo la ganadería envejece y pierde fuerza en el municipio.
El productor explicó que actualmente limpiar un potrero representa gastos muy elevados, pues un repique puede costar hasta 200 pesos por mecate, además de que los pequeños propietarios enfrentan escasez de trabajadores. Señaló que programas federales como “Sembrando Vida” han absorbido gran parte de la mano de obra disponible, obligando a muchos ganaderos a trabajar prácticamente solos.
A esto se suma el problema de alimentar al ganado durante las temporadas de sequía. Indicó que transportar caña de maíz para sostener a los animales implica fuertes inversiones en combustible, transporte y personal, lo que vuelve poco rentable la actividad cuando se cuenta con pocos animales. Según dijo, para mantener una ganadería funcional se requiere un lote considerable y combinar producción de leche con la crianza de becerros para recuperar inversiones.
Fernando Dzib señaló que, aunque José María Morelos cuenta con tierras fértiles, agua y pastizales, la producción local ha disminuido en comparación con décadas pasadas. Recordó que hace apenas diez años existía una fuerte demanda de especies como el borrego, mientras que hoy hay escasez y precios elevados, situación que podría representar una nueva oportunidad para pequeños productores.
El ganadero consideró que la actividad pecuaria moderna exige mayor tecnología, maquinaria y una integración obligatoria con la agricultura para producir alimento propio. Explicó que quienes buscan mantenerse en el sector deben sembrar maíz, elaborar pacas y generar sus propios insumos, ya que depender completamente de compras externas incrementa demasiado los costos.
Finalmente, reconoció que en lo personal prácticamente ha dejado la ganadería debido a la edad, la falta de apoyo y la ausencia de trabajadores, aunque contempla iniciar nuevamente con un pequeño lote de borregos y retomar la agricultura. Advirtió que la ganadería en José María Morelos atraviesa una etapa crítica y que cada vez son menos los jóvenes interesados en continuar con una actividad que durante años sostuvo a muchas familias del municipio.




