Feria de burbujas


Una burbuja es una fina película de líquido, esférica delgada. Ellas pueden ser de agua y jabón. Los niños, gritan y saltan felices tratando de atraparlas.

Los adultos, creamos burbujas mentales, son nuestro refugio psicológico, nos sirve para proteger la salud emocional, pues nos aísla del estrés, ayuda a gestionar nuestras emociones fomentándonos paz interior. En pocas palabras, las burbujas mentales, son una pausa para calmar la mente.


Nuestra mente está siempre activa, saltando de idea en idea. Nuestros pensamientos pueden ser positivos o negativos. Podemos pensar en genialidades o en algo malo. Nuestra mente también se satura y se cansa, puede llevarnos a tener dolores de cabeza, estrés y crisis de pánico.

Las burbujas mentales actúan como un mecanismo de defensas, positivo o negativo; es decir, podemos crear un pensamiento bonito, agradable y placentero, cuyo propósito sea aliviar el dolor y la tristeza, por ejemplo, en el caso de la muerte de un hijo, imaginar que solamente hizo un largo viaje y que pronto regresará. Conservamos sus cosas en casa, intactas porque regresará.


Otro ejemplo, una persona que terminó una relación amorosa, puede reproducir burbujas de recuerdos agradables vividos, dormir por las noches evocándolos para aliviar su nostalgia.

También pueden ser de anhelos que seseamos vivir, como riquezas, poder o tener la pareja soñada, o no ser nosotros sino la persona idealizada. Estás burbujas mentales, pueden ser reproducidas por el inconsciente, de tal manera que, al dormir y entrar en el suelo profundo, este personaje llamado «inconsciente», nos lleva vivencias extrañas, increíbles y maravillosas en nuestros sueños oníricos.

Volamos, corremos, somos super héroes, vemos a nuestros muertos, hablamos con ellos, etcétera.
La burbuja mental se rompe al despertar a la realidad. En tanto vivimos dentro de ella, nos provoca un placer, todos nosotros las hemos tenido y vivido siendo felices como niños en ellas.

Estos versículos de la biblia son lindos:
~Yo te bendigo Señor, por los consejos que me das; tus enseñanzas me guían en las noches más oscuras. Salmo 17:7.
~Tal vez no nos damos cuenta, pero Dios no deja de hablarnos; algunas veces nos habla en sueños, mientras dormimos profundamente; otras veces nos habla al oído; claramente nos advierte que ya no hagamos lo malo ni sigamos siendo orgullosos; así nos libra de la muerte. Job 33:14-18.

¡Bendiciones, amigos y hermanos caminantes del camino llamado vida!
Pbro. Carlos César Gonzalez Cruz.

No hay comentarios

Deja una respuesta