Boletos para la final del Mundial 2026 superan los 2.2 millones de dólares en reventa

La FIFA permite asientos con precios estratosféricos en su plataforma de intercambio.

Nueva York, EE.UU.— La venta de boletos para la final de la Copa del Mundo 2026 ha encendido la polémica luego de que, en el portal oficial de reventa de la FIFA, se ofertaran entradas con precios que rompen cualquier referencia en el deporte.

De acuerdo con reportes internacionales, cuatro asientos de Categoría 1 para el partido decisivo en el MetLife Stadium, programado para el 19 de julio, alcanzaron un precio de 2.29 millones de dólares por boleto, cifra que ha generado críticas por el modelo de comercialización.

En contraste, otras localidades en la misma zona se ofrecen en alrededor de 16 mil dólares, evidenciando la disparidad en un mercado que opera bajo esquemas de precios variables. En este sistema, la FIFA obtiene una comisión cercana al 15% tanto del vendedor como del comprador, lo que implicaría ingresos millonarios por cada transacción de alto valor.

Diferencias con México

El esquema de reventa presenta marcadas diferencias entre países sede. Mientras en Estados Unidos y Canadá este modelo permite la libre fluctuación de precios, en México las regulaciones obligan a que las entradas se comercialicen al precio original o incluso por debajo, limitando la especulación.

Postura de la FIFA

El presidente del organismo, Gianni Infantino, defendió el modelo al señalar que los ingresos generados se destinan al desarrollo del futbol en más de 200 países, aunque reconoció no haber considerado previamente el marco legal de la reventa en Estados Unidos.

Por su parte, voceros del organismo han argumentado que estos precios reflejan las dinámicas habituales del mercado del entretenimiento en Norteamérica, justificando el sistema como una forma de establecer un “valor justo” según la demanda.

Un Mundial de alto costo

Más allá del precio de los boletos, especialistas advierten que el Mundial 2026 se perfila como uno de los más costosos para los aficionados. Aumentos en hospedaje, transporte y servicios en las ciudades sede han elevado significativamente el costo de asistir a los partidos.

Con sedes distribuidas entre Estados Unidos, México y Canadá, el torneo no solo será el más grande en la historia, sino también uno de los más exigentes en términos económicos, lo que abre el debate sobre el acceso real de los aficionados a uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.

Con información de Excélsior.

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