Virus “invencible” acaba con cultivos de sandía
Venancio Aban Mejía, presidente de la Junta Local de Sanidad Vegetal y regidor de la actual administración municipal de José María Morelos, reveló los resultados del estudio que determinó las causas de la pérdida de cultivos de sandía registrada el año pasado en el municipio. Según explicó, el problema tiene dos orígenes identificados: el uso de semilla importada de China y la presencia de un virus que se ha vuelto resistente a los agroquímicos utilizados por los productores locales.
Aban Mejía detalló que los campesinos afectados habían sustituido la semilla estándar que tradicionalmente se utiliza en la región por una variedad proveniente de China. Esta decisión, aparentemente motivada por factores comerciales, habría potenciado la actividad de un patógeno que ya existía en el suelo, provocando una infección que ninguno de los productos químicos aplicados logró controlar.
«Hay un virus en la tierra que se hizo resistente a todos los componentes que le pusieron. Tiene que dejar descansar el suelo para que la propia naturaleza ayude y ese virus ya no sea tan resistente.»
La solución: rotación de cultivos y al menos cinco años de descanso
El funcionario advirtió que el virus presente en el suelo se fortalece con cada nuevo ciclo de sandía, por lo que los técnicos recomendaron a los productores afectados dejar descansar sus parcelas un mínimo de cinco años antes de retomar ese cultivo. Asimismo, se les instruyó sobre la importancia de la rotación de cultivos como medida preventiva, ya que sembrar especies distintas en esos terrenos reduce la concentración del patógeno y evita su propagación hacia otras zonas productoras.
Aban Mejía reconoció que reubicar las zonas de cultivo representaría una inversión enorme y un problema grave para los campesinos, pues la infraestructura de riego está instalada precisamente en las parcelas afectadas. Por ello, insistió en que la rotación de cultivos es la alternativa más viable en el corto plazo.
Un estudio largo y entregado, productor por productor
Para llegar a estas conclusiones, se tomaron muestras de suelo en cada parcela afectada, las cuales fueron enviadas para su análisis a laboratorios en la Ciudad de México. El proceso tardó entre tres y cuatro meses. Los resultados fueron compilados en carpetas individuales que se entregaron a cada productor con el detalle de los componentes identificados en su suelo. Aban Mejía precisó que el nombre técnico del virus está documentado en dichos informes, aunque en el momento de la entrevista no lo recordó de memoria.
La sandía es uno de los cultivos de mayor importancia económica para el municipio de José María Morelos, por lo que la disminución sostenida de su producción tendría repercusiones graves para las familias campesinas del municipio.





