Justifica EU sus ataques
Mantiene secretario de Defensa postura por acciones antidrogas en el Caribe y Venezuela.
Estados Unidos
Por Agencias
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió enérgicamente las controvertidas acciones militares del Gobierno de Trump contra supuestas embarcaciones de drogas en el Caribe, declarando que estas demuestran “la fuerza de la determinación estadounidense”. Durante su participación en el Foro Nacional de Defensa Reagan en Simi Valley, California, Hegseth afirmó que el mundo observa cómo Estados Unidos intenta frenar el flujo de narcóticos letales y poner a raya a Venezuela.
Las declaraciones del secretario se producen en un contexto de creciente escrutinio sobre la ofensiva antidrogas del Gobierno, particularmente por la orden de un ataque de seguimiento que resultó en la muerte de sobrevivientes de una supuesta embarcación de drogas. Este hecho ha generado una controversia significativa, dado que el manual de leyes de guerra del Pentágono establece que matar a náufragos —definidos como personas “que necesitan asistencia y cuidado” y que “deben abstenerse de cualquier acto hostil”— se considera un crimen de guerra.
El ataque posterior, ocurrido en septiembre, ha provocado un intenso escrutinio bipartidista en el Congreso, e incluso la Comisión de las Fuerzas Armadas del Senado ha prometido supervisar el incidente. Tanto Hegseth como su equipo en el Pentágono y la Casa Blanca han señalado al almirante Frank “Mitch” Bradley, comandante del Comando de Operaciones Especiales de E.U., como el funcionario que tomó la decisión de ejecutar el segundo ataque que cobró la vida de los náufragos.
Sin embargo, Hegseth defendió firmemente la decisión de Bradley, asegurando: “Por lo que entendí entonces y lo que entiendo ahora, apoyo plenamente ese ataque. Yo mismo habría tomado la misma decisión”. El incidente fue el eje de sesiones informativas a legisladores esta semana. CNN informó que se les comunicó a los congresistas que Hegseth había dejado claro antes de la misión que los ataques debían ser letales, aunque una fuente con conocimiento directo indicó que el secretario no fue informado de los sobrevivientes hasta después de su muerte.
Hegseth negó categóricamente haber emitido una directiva para que todos a bordo de la embarcación murieran, calificando la acusación de “totalmente ridícula” y “destinada a crear una caricatura de mí y de las decisiones que tomamos”. La controversia se intensificó con un informe exclusivo de CNN que reveló que los dos hombres fallecidos en el segundo ataque no parecían tener dispositivos de comunicación, contrariando el argumento de funcionarios de defensa que los consideraban objetivos legítimos por supuestamente pedir ayuda o refuerzos.





