Miedo de pecar

Por Carlos César González Cruz > Misión Evangélica
Algunas personas que se refugian en Dios no son felices. Cosas extras les vienen a la cabeza atormentándolos.
Son bombardeados con pensamientos intrusivos que vienen a su mente y les generan angustia.

Pese a estar cerca de Dios y aunque digan no creer en la brujería, piensan que alguien los embrujó haciendo un trabajo maléfico.

Se le llaman «obsesiones de maleficios» a esos pensamientos o imágenes intrusivas que vienen de manera expontanea a su cabeza y los hace sentir víctimas de brujería, y maldiciones.
Estos pensamientos no deseados les provocan alto grado de ansiedad y malestar.

El TOC por su siglas, es el trastorno obsesivo-compulsio. El llamado TOC religioso mezclado con la pareidolia, genera un aumento en las obsesiones religiosas o supersticiosas, viendo y oyendo lo que otros no ven y oyen, es decir, alucinan. Ven imágenes de Dios, de Jesús, vírgenes o santos en las nubes, manchas en paredes, y otros objetos.

Detrás de una vida extremadamente religiosa se esconde «ese miedo». Miedo a pecar, miedo a ser castigado o ser víctima de una maldición. Por eso las personas frecuentan a los brujos, levantan vistosos altares con imagenes religiosas en su casa; se tatúan en el cuerpo la imagen de la «santa muerte»; se cuelgan en el cuello escapularios, llevan a todas partes el Rosario y lo rezan con frecuencia.

Estas personas no son malas, solamente son personas con el padecimiento de TRASTORNO OBSESO-COMPULSIVO RELIGIOSO (TOC RELIGIOSO)
Las personas con TOC religioso, viven con un constante miedo a tener pensamientos blasfemos, a cometer pecados imperdonables y para evitar eso, oran o rezan demasiado, frecuentan los templos, leen mucho la Biblia, etc.

Las personas en este tipo de situaciones, deben buscar ayuda con los profesionales de la salud mental, como psiquiatras que prescriben fármacos como antidepresivos y ansiolíticos; y psicólogos con enfoque psicoanalítico, cognitivo conductual, Logoterapia y Teoterapia.

Ser alumbrados con la luz de la verdad de Dios, disipa toda oscuridad del fanatismo religioso , trae paz al alma dando seguridad y alivia el temor haciéndonos personas seguras.

«Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres». Juan 8:32
¡Bendiciones amigos y hermanos caminantes del camino llamado vida!
Ps. Carlos César González Cruz.

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