Luz y sombra


Estos tiempos de mucha comunicación, donde el celular ha acortado la distancia de amigos y familiares que radican lejos, tiempos donde la IA (inteligencia artificial) nos ha evolucionado y revolucionado; sí, estos tiempos donde la mayoría de las casas tiene una asistente virtual inteligente como Alexa o Siri, que nos ayudan en las diversas tareas para obtener información; hoy día cuando la ciencia ha dado pasos gigantescos, tenemos una generación de personas bastante extraña.

Hoy podemos comunicarnos a través de llamadas y videollamadas con personas en otras partes del mundo, pero en casa, cuando tomamos nuestros celulares y nos ponemos los audífonos, nos aislamos de este mundo para introducirnos al mudo cibernético, interactuando con personas que solo conocemos por las redes sociales, desconectados totalmente de lo que viven los seres queridos con los que vivimos. Reímos solos mirando el celular, hablamos con él; nos dormimos con el celular en la mano, y al despertar, lo buscamos como pequeños niños que buscan el biberón. El Celular lo llevamos a todas partes, a la mesa del comedor, a la cama, al baño; toda nuestra vida gira al redor de él.

El Celular nos vuelve locos, si lo olvidamos, regresamos por él, no importa la distancia que haya que regresar, si “El saldo se agotó” buscamos la manera de conseguir dinero para recargar. ¿Te has fijado cantos amigos tienes en Facebook, en Instagram, en tik tok, en WhatsApp o Messenger? Pero, ahora pregúntate, ¿Cuántos amigos tienes en tu vida real?
Abrimos los ojos al mundo de las redes sociales, interactuamos, negociamos, compartimos experiencias con gente desconocida, sin embargo, las distancias en casa se han hecho cada vez más distante. Somos luz y sombra.

Luz y sombra… sí, luz porque podemos saber mucho por las investigaciones que hemos hecho con Alexa y Siri, y sombra porque cada día somos más ignorantes de la vida de los seres que amamos. Dejamos de hablar a la hora de los alimentos y a la hora de acostarnos, ya no hablamos; el celular quitó nuestros ojos para vernos y preguntarnos: ¿Cómo fue tu día hoy?

¿Se han dado cuenta que hoy día ya no saludamos a quienes encontramos en el camino? Ellos van hablando solos como locos, así parece, pero llevan un armonioso dialogo por el celular, todos en su propio mundo. Nuestro tiempo de hoy es de mucha luz, luz intelectual, y mucha oscuridad, oscuridad en el corazón. ¡Lamentablemente!

Tengan cuidado de cómo se comportan. Vivan como gente que piensa lo que hace, y no como tontos. Aprovechen cada oportunidad que tengan de hacer el bien, porque estamos viviendo tiempos muy malos. No sean tontos, sino traten de averiguar qué es lo que Dios quiere que hagan. Efesios 5:15-17

¡Bendiciones, amigos y hermanos caminantes del camino llamado vida! Pbro. Carlos César González Cruz

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