
Frena Semarnat cuarto muelle en isla Cozumel
La dependencia federal revisará el proyecto portuario, ante las voces de inconformidad contra su construcción.
COZUMEL
Por Luis Roel Itzá
Tras la movilización de grupos ambientalistas, empresarios, organizaciones civiles y diversas autoridades de los tres niveles de Gobierno, que se han pronunciado en contra del cuarto muelle para cruceros en Cozumel, la Semarnat hizo del conocimiento público que está en revisión el proyecto y que iniciará una revisión del resolutivo en materia de impacto ambiental, luego de una impugnación recibida por parte de vecinas de la isla.

Fueron muchas las voces que se sumaron al rechazo de la construcción de un cuarto muelle, comenzando con la gobernadora Mara Lezama Espinosa; el diputado local Renán Sánchez Tajonar; el secretario estatal del Medio Ambiente, Óscar Rébora; el regidor Alejandro Mattar, la Asociación de Hoteles de Cozumel, diversos empresarios locales, además de empresarios de la Riviera Maya que se oponen contundentemente a un cuarto muelle de cruceros, al igual que la presidenta Claudia Sheinbaum, el cual no es necesario y lejos de traer beneficios acabará con un importante arrecife coralino, que está siendo defendido a capa y espada por miles de habitantes cozumeleños que ven amenazada una de las playas públicas y por las que ingresan libremente, además del daño ecológico que le están ocasionando al frágil ecosistema de la ínsula.
Ante este rechazo ciudadano generalizado, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), emitió un comunicado el pasado 19 de junio, informando que en atención al recurso de revisión interpuesto por habitantes de la isla de Cozumel, en contra del oficio resolutivo que autorizó el proyecto “Muelle Cozumel, Terminal de Cruceros”, estará realizando un estudio con la finalidad de valorar el proyecto, lo anterior con base en la normatividad vigente, la protección del ecosistema arrecifal y el derecho de la población a un ambiente sano.
El pasado 13 de junio, la Semarnat admitió a trámite un recurso de revisión, luego de que vecinas cuestionaron el resolutivo SGPA-DGIRA-DG-05859-21, mediante el cual se autorizó dicho proyecto.
En consecuencia, el miércoles 18 de junio de 2025, la Semarnat notificó a las recurrentes y a la empresa promovente que inició un procedimiento administrativo derivado de esa impugnación.

Las recurrentes solicitaron la suspensión a efecto de que no se ejecutara el proyecto, hasta en tanto se resolviera el procedimiento; sin embargo, se les hizo de conocimiento a las partes involucradas que para llevar a cabo la ejecución de la obras y actividades evaluadas, se requiere el cumplimiento de los términos ordenados en la propia autorización de Impacto Ambiental; esto es, obtener las autorizaciones, concesiones, permisos federales, estatales y municipales correspondientes que se encuentran pendientes por emitir.
Cabe destacar que el recurso ya fue turnado al superior jerárquico para su substanciación, quien deberá resolver con base en la normatividad aplicable, principios ambientales y principios que rigen el servicio público.
Exigen la cancelación
Las manifestaciones no han disminuido y la mañana de ayer, un grupo de ambientalistas encabezó una nueva manifestación que partió desde Playa Mantarrayas hasta el Palacio Municipal, exigiendo a la Semarnat que no solo revise el resolutivo del permiso, sino que lo suspenda o cancele definitivamente.

De acuerdo a cifras presentadas por la Asociación de Hoteles de Cozumel con base a estadísticas de años anteriores y encuestas realizadas a los turistas, más del 90% vienen a Cozumel para efectuar actividades de esnórquel, buceo y conocer sus playas blancas y mar cristalino, en ese orden de importancia, por lo que es necesario que se cuide este valioso recurso, ya que de otra manera dejarán de venir los visitantes.
En peligro el arrecife
Asimismo, mencionan que en los últimos 20 años se ha perdido poco más del 50% de los arrecifes, mientras que en los últimos tres años, pasaron de tener una salud «buena» a «regular», debido al cambio climático, la mano del hombre y la sobrecarga de visitas que tienen diariamente.
El arrecife de Villa Blanca, alberga al menos 20 especies de coral duro, dos de ellas en peligro de extinción, de acuerdo con la NOM-059 y estudios recientes de la Conanp, como es el caso de la Acropora Palmata (Cuerno de Alce), además presentaron datos contundentes sobre el desequilibrio económico, mencionando que Cozumel recibe más de 6.4 millones de visitantes al año, de los cuales el 82% son cruceristas, pero solo generan el 17% de la derrama económica, un promedio de 41 dólares por visita.
En contraste, el turismo de pernocta, que representa apenas el 18% del volumen total de visitante al año, aporta el 83% del ingreso total, ya que un turista de estancia promedio gasta 899 dólares, y uno de turismo deportivo puede superar los mil 800 dólares por visita.

Hace falta realizar un verdadero estudio sobre la capacidad de carga de los arrecifes que en la actualidad y de acuerdo a la propia Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), el Parque Marino de Cozumel ya se encuentra saturada y recibir más barcos o más turistas, representa poner en riesgo aún más a los arrecifes, que son el principal motivo de la visita de los turistas tanto de cruceros como de pernocta.
A la basura 20 años
Los ambientalistas aseguran que el promovente para la construcción del cuarto muelle omitió la presencia de vida marina y, sobre todo, de los arrecifes que han estado siendo restaurados por la gente local y empresarios después del impacto del huracán “Wilma” en el 2005, siendo reconocido incluso con premios al buceo y por el hijo de Jacques Yves Cousteau, formante parte de la ruta de buceo en el Scuba Fest.
El arrecife Villa Blanca recibe diariamente la visita de al menos 50 embarcaciones que no cuentan con permiso para ingresar al Parque Marino, y que son una magnífica experiencia para los turistas nacionales y extranjeros que quieren conocer la vida marina, por lo que un cuarto muelle o la ampliación de los que actualmente se encuentran en la zona significaría que ya no tendrán de dónde o tener el ingreso para llevar el sustento familiar a sus hogares.
Finalmente, un cuarto muelle también acabará con la única playa pública por donde los cozumeleños pueden ingresar al mar, el último que queda cerca de la mancha urbana, ya que el 89% de las playas de encuentran concesionadas.




