Misión Evangélica: ¿Se puede restablecer lo roto?

Hay cosas que se rompen y es para siempre. Algunas figuras o imágenes que se rompen, pueden restaurarse de manera profesional, quedan como si nunca les hubiera pasado nada.

¿Cómo podemos restaurar lo que se rompe? Entre a las cosas que sí pueden restaurarse, están las relaciones. Las relaciones entre compañeros de trabajo, entre amistades, entre amigos, entre parejas y entre familiares. Las relaciones rotas, pueden repararse dependiendo el grado de ofensa que se hizo y lo que se puede hacer para restablecerse. Hay relaciones rotas que no tienen caso restablecerlas, es mejor dejarlas así; otras son muy necesarias arreglarlas por el bien común y por el deber moral. Entre ellas están las relaciones rotas con los padres con los hermanos y a veces con la pareja.

 

Restablecer las relaciones rotas que son necesarias y con las que nos sentimos obligados, no son fáciles. La Palabra de Dios nos dice:

“Restaurar la amistad de un amigo ofendido es más difícil que conquistar una ciudad amurallada. Los pleitos alejan las amistades como si fueran las rejas de las puertas de un palacio.” Proverbios 18:19

 

Cuando se escribió esto, se tenía en mente las gruesas murallas que tenían las antiguas ciudades para evitar su conquista, sus puertas tenían fuertes cerrojos. ¿Cómo derribar esas esas fuertes murallas, como abrir esas puertas?

 

Es muy triste ver el dolor de los padres por las relaciones rotas entre sus hijos; o mirar como los niños son destrozados por la separación de sus padres, que no pudieron solucionar sus problemas. 

He visto con tristeza el rompimiento de una bonita amistad entre amigos; las divisiones de las iglesias, las guerras, etcétera.

¿Qué es más difícil de hacer, Pedir perdón o dar el perdón? ¿Conquistar o dejarse conquistar? La verdad es que hay relaciones rotas en las que uno no siente nada o siente alivio; pero hay relaciones en las que se está obligado o a pedir perdón y a darlo, de todo corazón. Los pasos son:

• Reconocer que ofendí o me ofendieron.

• Buscar a la persona o recibirla

• Pedir o dar el perdón

• Estar dispuesto a reparar o pagar el daño hecho.

• Agradecer por este arreglo de “perdón”.

No tengan deudas pendientes con nadie, a no ser la de amarse unos a otros. De hecho, quien ama al prójimo ha cumplido la ley. Porque los mandamientos que dicen: “No cometas adulterio”, “No mates”, “No robes”, “No codicies”, y todos los demás mandamientos, se resumen en este precepto: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. El amor no perjudica al prójimo. Así que el amor es el cumplimiento de la ley. Rom. 13:8-10

Nada es mejor que estar bien con los demás y estar en paz con Dios.

¡Bendiciones amigos y hermanos del camino, del buen camino de Dios!

SJ. Carlos César González Cruz.

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