México alcanza 100 mil muertos por Covid-19, es la cifra oficial pero la sospecha es que son más

La tasa de defunción en México por Covid-19 está ligada a comorbilidades que afectan a la población mexicana, como en el caso de la obesidad, la diabetes, la hipertensión y la malnutrición.

Agencia

MÉXICO. México alcanzó ayer 100 mil 104 defunciones oficiales por la enfermedad conocida como COVID-19, que es provocada por el virus SARS-CoV-2, en un contexto en el que se cree que los mexicanos fallecidos podrían ser más o mucho más de los que el Gobierno reporta. Incluso, el encargado de la estrategia para combatir la pandemia en el país, Hugo López Gatell Ramírez, ha dicho que los datos definitivos estarán disponibles no en uno, sino en varios años.

Las cifras de la Secretaría de Salud (SSA) indican que en México hay una defunción por cada 10 casos confirmados de COVID-19. Lo anterior implica que, proporcionalmente, uno de cada mil habitantes en México ha muerto por coronavirus.

“Las 100 mil muertes sobre el millón de infectados que hay apuntan a que México tiene una de las más altas tasas de mortalidad en el mundo”, de acuerdo con el doctor Fidel Alejandro Sánchez Flores, quien recordó que la cantidad de muertes a nivel nacional es similar a la que an algún momento se vio en Italia, donde hubo consecuencias como el colapso del sistema de salud por un “manejo tardío de la enfermedad”.

En el caso mexicano, “la estadística implica que el manejo de la enfermedad no está siendo el correcto”, máxime considerando que “no estamos teniendo un rebrote porque no hemos salido de la primera ola”, en una situación en que “el incremento de los casos continúa al alza pese a los datos que muestra el Gobierno, porque no se tiene certidumbre en esas cifras porque una, somos uno de los países que hacen menos diagnósticos por habitante en el mundo; […] y dos, porque no se han aplicado políticas más estrictas para evitar situaciones de supercontagio”, como las aglomeraciones en lugares concurridos, explicó el investigador en jefe de la Unidad Universitaria de Secuenciación Masiva y Bioinformática (UUSMB) del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (IBT-UNAM).

Por su parte, el doctor Alejandro Macías Hernández indicó que aunque “podemos decir que la epidemia está muy activa en México y que se espera que pueda repuntar ahora en la época de frío, […] pues los coronavirus son virus invernales”, la magnitud del impacto de la pandemia no puede ser medido a partir de la tasa de mortalidad, sin considerar su comportamiento en un mismo periodo pero en diferentes años. En ese sentido, el infectólogo de la UNAM refirió que “el número 100 mil es un número muy arbitrario y significa muy poco” en términos de medición, sin minimizar la tragedia.

La información oficial indica que el número proporcional de muertes diarias por mes ha ido a la baja. Hasta el 19 de noviembre, por ejemplo, hubo 306 muertes en promedio por día, que es la cifra más baja desde abril, cuando hubo 124 defunciones promedio por día.

Acerca de los casos confirmados de coronavirus a nivel nacional, los datos de la SSA refieren que hasta el 19 de noviembre hubo 3 mil 326 nuevos contagiados en promedio por día, que es la cifra más baja registrada desde mayo, cuando hubo 2 mil 855 contagios promedio por día.

Para Macías Hernández, el coeficiente de aumento y decremento entre contagios y muertes por COVID-19 no es, en todo caso, directamente proporcional. “Se ha observado también en Europa que aunque han aumentado mucho los casos, no necesariamente aumentan los muertos”, explicó el miembro de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia de Coronavirus de la UNAM.

La relación entre el número de contagiados y fallecidos varía de acuerdo con diversos factores, entre los que se cuentan la calidad de la información disponible, la detección y atención temprana de casos, características poblacionales como la edad de las personas y su estado a priori de salud, las medidas sanitarias adoptadas como el uso de cubrebocas, entre otros.

Aunque hay deficiencias de política pública y de muestreo suficiente para incrementar las posibilidades de dar seguimiento y prevenir casos de COVID-19, el doctor Sánchez Flores reconoció que han habido esfuerzos importantes en materia de sana distancia y confinamiento domiciliario –como en el caso de la cancelación de clases presenciales– que deberían ser fortalecidas con estrategias para limitar concentraciones de personas en lugares de alto riesgo de contagio, como lo son el transporte público, los centros comerciales y los lugares de trabajo.

“En un país tan grande, con más de 120 millones de mexicanos, el problema de contagios y muertes no va a estar uniformemente distribuido; es un problema que vamos a vivir en mayor medida en los lugares o ciudades con más alta densidad poblacional, como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey”, abundó el investigador del IBT-UNAM.

Información: Sin Embargo.

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