
Controla a Cancún el ‘Cártel de Isidro’
Por Redacción
La Procuraduría General de la República (PGR) investiga y reconoce la existencia del “Cártel de Isidro”, presuntamente encabezado por José Isidro Santamaría Casanova, líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en Quintana Roo y actual regidor en Benito Juárez, quien según fuentes protegidas, controla la prostitución y el narcomenudeo en el municipio, a través de una elaborada red de negocios de su propiedad y vendedores sindicalizados.
Según consta en medios informativos, en menos de un año, dos negocios de su propiedad han sido baleados, dejando un saldo de cuatro personas muertas y tres heridos. El móvil apunta a la lucha de cárteles por la venta y distribución de drogas, además de la explotación sexual.
El más reciente hecho violento sucedió apenas el pasado 12 de octubre, en uno de los puntos más visitados de Cancún, Playa Delfines. Fue cerca de las siete de la noche cuando se recibió el reporte de dos personas baleadas en el área turística. Uno murió, mientras que el otro fue llevado de urgencia al hospital, donde permanece hasta el momento en condición grave.
Los sujetos fueron atacados en el área de palapas de la playa, justamente en donde se encuentra el Club de Playa “Bikini Sunday”, propiedad de familiares de José Isidro Santamaría Casanova.
La historia de este club de playa es un ejemplo claro del poder que mantiene el líder sindical ante autoridades federales, pues apenas en agosto del 2016 intentó construir una palapa en zona federal a través de su yerno Ciarán Daniel Long Méndez, pero ésta fue detenida.
Meses después de que tomara posesión como regidor de la nueva administración municipal, logró el permiso de construcción de la palapa, mismo establecimiento que hasta este fin de semana permanece acordonado, al ser el lugar donde se presentó la ejecución.
Los primeros reportes señalan que ambos eran trabajadores de la palapa, y en el área se encontraron seis casquillos percutidos, al parecer calibre .45 y se inició la carpeta de investigación 327/2017 por parte de la Fiscalía General del Estado.
Con éste, es el segundo ataque directo a negocios de José Isidro Santamaría Casanova en lo que va del año y ambos tienen una coincidencia clara: eran lugares donde se vendían drogas.
La guerra de cárteles, donde se ha visto involucrado Santamaría Casanova, ha dejado hasta el momento cuatro muertos y tres heridos, pues las investigaciones que se han presentado a nivel estatal y federal han comenzado a voltear a ver negocios ya establecidos en la Zona Hotelera, entre éstos los del líder sindical.
Anterior a éste, el pasado 2 de abril otro de sus bares, el “Santino”, fue escenario de una ejecución múltiple que dejó tres muertos y dos heridos en un ataque organizado con armas de alto poder.
Todo comenzó cuando cinco sujetos ingresaron al bar para amenazar a los clientes y ejecutar al gerente del lugar con un disparo en la cabeza. En las afueras, dos taxistas resultaron muertos por la lluvia de balas y junto a ellos quedó el aviso “Venimos por la plaza”.
El local, que se encontraba abierto más allá de los horarios establecidos por las autoridades municipales, es propiedad de José Isidro Santamaría Casanova, dirigente cetemista y actual regidor del ayuntamiento en Benito Juárez.
Este ataque no fue fortuito, investigaciones que aún se encuentran en proceso señalan que el bar era un punto de venta de sustancias prohibidas y que incluso, se investiga si los taxistas ultimados pertenecían a una red de distribución que opera en complicidad con el Cártel del Golfo, a través de los subgrupos de “Los Talibanes” y “Los Pelones”.
Esta complicidad ha quedado marcada a través de documentos de transparencia con número de oficio PGR/UTAG/00564/2017, de la Procuraduría General de la República (PGR) y la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).
La participación de establecimientos propiedad de Isidro Santamaría en esta red de distribución, se encuentra como una de las líneas de investigación abiertas por autoridades federales.
Seis meses después del sanguinario ataque, las puertas del bar permanecen cerradas y la investigación se mantiene en curso.
Y es que en los más de 27 años en los que José Isidro Santamaría Casanova ha estado al frente de la CTM en Quintana Roo, se ha hecho de más de 70 propiedades, entre terrenos, predios y negocios, algunos de éstos como el bar “Santino”, además de otros en la Zona Hotelera de Cancún.
Entre éstos se encuentra el table dance “Dassan”, en la Zona Hotelera, cerca del Party Center y el Callejón de los Milagros, punto neurálgico del turismo internacional que arriba a Cancún y desde donde se ha creado una red de narcomenudeo que ha operado con el cobijo de la CTM, con una red de distribuidores que se extiende hasta Playa Gaviota Azul y Playa Delfines.
A éstos se suman los bares “Golden” y el bar gay “Sexy’s Club”, de acuerdo a integrantes de la CTM, quienes han pedido el anonimato, por temor a represalias.
“No sería la primera vez que tomaría represalias contra quienes hablen de estos temas”, señaló una de las fuentes, quien pidió no ser grabada, ante el temor que fuera identificada por la voz.
MÉTODO DE DISTRIBUCIÓN
De acuerdo a fuentes, quienes piden el anonimato, José Isidro Santamaría Casanova ha permitido la distribución de drogas en sus negocios en la zona turística de Cancún, a través de supuestos trabajadores turísticos afiliados a la CTM, quienes en las zonas del Party Center y otros puntos de la Zona Hotelera se acercan a turistas a ofrecer drogas.
Durante un recorrido, se detectó a personas que se encontraban en módulos de información turística, quienes funcionan de enganche para luego canalizar a los potenciales clientes con los distribuidores que se encuentran en la zona.
En el área se tienen vigías, quienes detectan la llegada de elementos de Seguridad Pública y dan aviso a los distribuidores, quienes se resguardan en algunos locales o se desplazan a otros puntos.
La temporada de más movimiento de este tipo es durante el “Springbreak”, donde establecimientos como “Dassan” son puntos clave de la distribución de sustancias prohibidas.
En el caso de Playa Delfines, se encuentran vendedores ambulantes con permisos oficiales y afiliados a la CTM, quienes son el punto de contacto con distribuidores que se encuentran en la zona.
EXPLOTA A MENORES
A esto se suma el hecho de que desde el 2011 se ha dado a conocer la presunta explotación de menores de edad en diversos bares propiedad de Santamaría Casanova.
Incluso, en su momento fue la propia Marisol Vanegas, actual secretaria estatal de Turismo, quien en el estudio “Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI)”, publicado en el 2011, reveló la explotación de menores en bares del Callejón de los Milagros y Party Center.
“El dueño es Isidro Santamaría, que es el secretario de la CTM, eso es grave, mucho más que si fuera cualquier persona, porque ejerce como figura de autoridad en su grupo y cierra la llave”, señaló en su momento la también investigadora.
En su momento se había señalado la presencia de 62 adolescentes entre 13 a 17 años, quienes ejercían esta actividad con extranjeros, no solo en Cancún, sino también en Playa del Carmen.
Apenas el pasado 8 de octubre el regidor se vio involucrado en la liberación de 10 mujeres, presuntamente trabajadoras sexuales de sus bares, que se encontraban retenidas en “El Torito” por infracciones relacionas con el alcohol, donde supuestamente utilizó su poder como regidor para que éstas fueran liberadas antes de cumplir su condena y mediante el pago de una fianza de dos mil 200 pesos por cada una de ellas.
CRIMEN IMPUNE
Otro hecho violento atribuido al líder cetemista es el ocurrido el 29 de marzo pasado, cuando el delegado del Sindicato de Transportistas de Quintana Roo, Carlos Mauricio C.L., fue ejecutado por no someterse a la voluntad de Santamaría, según la declaración de la esposa del ahora occiso.
Al ser cuestionada sobre algún posible móvil, la mujer dijo que sabe que su pareja tenía problemas con Isidro Santamaría, agregando que en varias ocasiones ya lo había amenazado con mandar a golpearlo, pues su pareja junto con otras personas, estaban tratando de crear un nuevo sindicato.




