Prolifera la trata en Q. Roo
Por Raimon Rosado
La reciente detención de 34 mujeres extranjeras que trabajaban como bailarinas en bares de esta ciudad, es reflejo de la dimensión que en polos turísticos como Cancún y Playa del Carmen tiene la trata de personas, tolerada al grado que el regidor de Benito Juárez, Isidro Santamaría Casanova, es dueño de “Las Bandidas”, uno de los bares intervenidos.
Desde hace más de una década el también líder de la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) en Quintana Roo se ha dedicado a los “giros negros”, donde bailan o hacen favores sexuales mujeres en situación de explotación y vulnerabilidad, a menudo traídas del extranjero. En total, el cetemista posee 14 tales giros, los que, antes de asumir la regiduría, cedió a familiares o allegados. En el caso de “Las Bandidas”, de donde autoridades federales rescataron varias mujeres extranjeras en situación de esclavitud, lo maneja Francisco “Pancho” Pérez, aunque el propietario es Santamaría, quien tiene sucursales en Chetumal y Tulum.
Se estima que las redes de trata mantienen atrapadas a unas 5 mil personas en la Zona Norte del estado, principalmente menores de edad y mujeres, siendo Chetumal la puerta de entrada para la mayor parte de las extranjeras víctimas de explotación sexual, señalan activistas y autoridades de Gobierno estatales y del Senado.
Adriana Dávila Fernández, presidenta de la Comisión contra la Trata de Personas, en el Senado de la República, dijo en reciente visita a Cancún que existe gran incapacidad por parte de las autoridades de nuestro país para contrarrestar su presencia en ciudades como este polo turístico la cual figura entre los 18 centros urbanos de México donde se registra su mayor incidencia.
Paola Feregrino, director del Centro Integral de Atención a las Mujeres (CIAM) de Cancún, señala que muchas de las mujeres traídas a trabajar en bares o burdeles llegan bajo engaños, al ofrecérseles en sus lugares de origen, principalmente Colombia, Argentina o Venezuela, ofertas para laborar como modelos, lo que al final resulta falso.




