SE ENREDA MIMENZA EN SU PROPIO LABERINTO
Playa del Carmen.-Cada vez más fuera de sus cabales, el empresario Carlos Mimenza Novelo continúa enredándose con su propia lengua en una serie de videos en los que se puede apreciar su discurso contradictorio, así como la intensión de justificar una serie de irregularidades en la que últimamente se le ha sorprendido.
En un video que tituló “Esto es la guerra” asegura haber declarado la guerra al gobierno del estado de Quintana Roo, en el cual, como es su estilo, utiliza el recurso de la victimización para colocarse una vez más como el perseguido político que no es y para enaltecerse como el luchador social, que definitivamente tampoco es.
Acaudalado empresario dueño de numerosas propiedades y enraizado en Playa del Carmen, en este video Mimenza Novelo amenaza con la puesta en marcha de un noticiero independiente que no será más que una plataforma que tendrá en el fondo la intensión de irse colando en la política y para seguir difamando a diestra y siniestra sin esas pruebas que siempre dice tener en sus manos.
Pero lo que dice en este video también le sirvió digamos como pretexto para justificar el reciente escándalo en el que se vio envuelto cuando uno de sus empleados fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Cancún con 25 mil dólares en efectivo, considerable monto que no pudo justificar sino diciendo que se lo llevaba a su patrón a la ciudad de México, sin haberlos declarado previamente lo cual es ilegal.
En otro video en donde Mimenza aparece con un micrófono, en evidente actitud nerviosa, vestido con camisa tipo polo de color fiusha presuntamente en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, comentó que la nada despreciable cantidad de 25 mil dólares se la llevaba un colaborador al que apenas conocía para que el empresario pudiera comprar dos cámaras para el noticiero, pero pues como era nuevo no sabía que debía declarar tal cantidad de dinero por los protocolos de control establecidos.
Como era de esperarse de inmediato el sentido común de los mal pensados se planteaba diversas interrogantes ¿y los bancos; por qué él mismo no le dijo al empleado al que en un arranque de confianza le dejó en las manos más de medio millón de pesos, qué debía hacer; cómo quería ir a los Ángeles de compras sin dinero; y las tarjetas bancarias?
Es claro que este repentino deseo de Mimenza por constituirse como el paladín de los intereses del pueblo frente al poder le viene grande porque no es real, porque él mismo es lo que acusa y porque se habla de sus intereses por ocupar la silla presidencial de Solidaridad. (Texto y Foto de Luis García)


