‘Seduce iglesia a los políticos’
Por Mayra Cervera > Quequi
El representante de la masonería en Quintana Roo, José Trinidad Alcocer Bravo, criticó la actitud de los actores y partidos políticos que se están sometiendo ante los grupos religiosos a cambio de votos.
A cambio de inducir a la grey del catolicismo o de otras religiones para votar a favor de algún partido o candidato en específico, se puede ver como con bombo y platillo algunos gobernantes presumen la inauguración de un templo o iglesia en terrenos del patrimonio público donados por los mandatarios en turno, cuando esas tierras deben servir para construir escuelas que se requieren para una mejor educación y para abrirle los ojos a nuestra sociedad, dijo el entrevistado.
Señaló que desde las instituciones que representan, observan que el Estado mexicano y sus gobiernos del país y en la mayoría de los estados se han vuelto a someter a los favores y poderes de la religión, con la intención de ganar para sus partidos políticos militancia y votos que les aseguren brinden triunfos electorales.
José Trinidad Alcocer Bravo es el soberano gran comendador del Supremo Consejo Soberano de Mesoamérica de la Logia Masónica, e insistió en decir que el sometimiento está a la vista cuando se nota que en un burdo proceso retrogrado los partidos políticos y los gobiernos en complicidad siniestra con las iglesias están induciendo a los ciudadanos para que la iglesia sea parte fundamental de los procesos electorales.
El representante masón exigió a los mexicanos, principalmente a quienes gobiernan o toman decisiones desde los partidos políticos, mantener firmes nuestra educación cívica para conservar la separación total de la Iglesia y el Estado, y a no inmiscuir creencias religiosas en política.
Consideró que a los actores políticos y a quienes nos gobiernan les falta educación cívica y se están dejando llevar por favoritismo religioso para ganar votos aprovechando que el fanatismo de la fe hace presa fácil de los ciudadanos, los hace olvidar sus compromisos ciudadanos, los confunde, por ello son más atractivos para quienes en su momento están ejerciendo en el proceso electoral la búsqueda del voto.
Reiteró la necesidad de reeducar al pueblo, sacarlo de la ignorancia, promoviendo que en las escuelas ya se imparta nuevamente ese civismo perdido, al asegurar que los programas de educación están muy destinados y orientados a programas controlados por la religión católica principalmente, aunque también se nota la intervención de otras religiones.
Advirtió que la movilización de las masas a través del fanatismo de la fe para ganar elecciones, puede empoderar de mala manera a los grupos que con el control de las instituciones gubernamentales pretenderán regresar a los tiempos de la santa inquisición, donde cometer un error será castigado sin necesidad de pasar por algún juicio legal.
Aclaró que no se trata de un pleito entre las instituciones masónica contra las iglesias, sino todo lo contrario, es la libertad de procesar el credo que a cada ciudadano convenza, y la libertad de estar en el color partidista que a conciencia libre se adopte y crea que es el más conveniente para cada uno.





