Rocha Moya rechaza acusaciones de EU; acusa ataque contra la 4T
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, rechazó de manera categórica las acusaciones por presunto narcotráfico presentadas en su contra por autoridades de Estados Unidos, al asegurar que carecen de veracidad y fundamento.
A través de un posicionamiento, el mandatario estatal sostuvo que se trata de un ataque no solo hacia su persona, sino contra el movimiento de la Cuarta Transformación y sus liderazgos.
“Rechazo categórica y absolutamente las imputaciones formuladas en mi contra (…) carecen de veracidad y fundamento alguno, y así se demostrará en el momento oportuno”, expresó.
Rocha Moya señaló que estas acusaciones forman parte de una estrategia que, dijo, busca vulnerar la soberanía nacional y el orden constitucional establecido en el artículo 40 de la Constitución mexicana.
Asimismo, aseguró que demostrará la falta de sustento de los señalamientos y llamó a la población sinaloense a mantener la confianza.
Por su parte, el senador morenista Enrique Inzunza también negó las acusaciones en su contra, calificándolas como “falsas y dolosas”, y afirmó que forman parte de un ataque dirigido contra la Cuarta Transformación y sus principios.
Acusación en Estados Unidos
El caso surge luego de que el fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, junto con autoridades de la DEA, anunciaran una acusación formal contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios mexicanos.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, los señalados habrían participado en una presunta conspiración de narcotráfico y delitos relacionados con armas, en colaboración con el Cártel de Sinaloa.
Entre los implicados se encuentran:
- Enrique Inzunza Cázarez, senador por Morena
- Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas
- Dámaso Castro Zaavedra, exvicefiscal
- Marco Antonio Almanza Avilés
- Alberto Jorge Contreras Núñez
- Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad
- José Antonio Dionisio Hipólito
- Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán
- Juan Valenzuela Millán
Las acusaciones forman parte de un proceso judicial en Estados Unidos y deberán ser probadas conforme al debido proceso. Hasta el momento, autoridades mexicanas no han emitido una postura oficial sobre el caso.





