Resurge la Cruz de Sabán como símbolo de fe en Cozumel
La Cruz de Sabán, resguardada en la comunidad de El Cedral, en Cozumel, se mantiene como uno de los símbolos más representativos de fe, resistencia y origen en Quintana Roo, vinculada directamente a los hechos de la Guerra de Castas.

De acuerdo con registros históricos y tradición oral, este símbolo tiene su origen en la huida de familias mayas que escapaban de la violencia desatada durante ese conflicto a mediados del siglo XIX. Entre los sobrevivientes se encontraba Casimiro Cárdenas, quien logró salvar la vida aferrado a una cruz de madera, a la que atribuyó su supervivencia.
Tras escapar, el grupo de refugiados llegó a la isla de Cozumel, donde fundaron el poblado de El Cedral. Como acto de fe, Cárdenas hizo la promesa de venerar la cruz si lograba sobrevivir, compromiso que con el paso del tiempo se transformó en una tradición que ha perdurado por generaciones.
La Cruz de Sabán no solo representa un objeto religioso, sino el inicio de una comunidad que surgió en condiciones adversas. Su resguardo en El Cedral es considerado un punto clave en la historia de Cozumel y en la memoria colectiva del pueblo maya.
Cada año, habitantes y visitantes participan en las festividades en honor a la Santa Cruz, donde se combinan expresiones religiosas, culturales y tradicionales que fortalecen la identidad histórica.
Aunque existe una conexión directa entre Sabán y Cozumel, en José María Morelos es un hecho poco difundido, con escasa presencia en el discurso local. Recientemente, la regidora Jaddla Pacheco Hernández visitó el santuario y compartió imágenes de la Cruz de Sabán venerada en El Cedral, un hecho relevante al considerarse como una de las primeras visitas oficiales de una autoridad de este municipio a este sitio de alto valor histórico.

Un hecho que no solo recupera la memoria histórica, sino que abre la puerta para que esta raíz compartida deje de ser silencio y se convierta en identidad viva entre ambos pueblos.

