Quintana Roo, preparado para un futuro mejor: Arturo Contreras
Cancún.- «Yo soy un quintanarroense que ama esta tierra y que quiere lo mejor para ella y para su gente, por eso hay que asegurarnos de que lo bueno que se ha hecho hasta el momento por el Estado, sea duradero», sostuvo el Dr. Arturo Contreras.
Durante una amena charla con esta Diario de Quintana Roo y más allá de las formalidades del cargo tan importante que ostenta, el titular de la Secretaría de Gobierno se mostró como es, en principio de cuentas, un beatlemaniaco de hueso colorado, pero también un servidor público que antes que otra cosa es hijo, padre, hermano, abuelo y esposo.
Así pues, de forma franca y abierta, el Dr. Arturo Contreras nos mostró su historia personal, de dónde viene, qué ha hecho, hacia dónde va y cuál es su visión de futuro respecto a la entidad en la que nació, que lo vio crecer y en la que quiere seguir trabajando y aportando su granito de arena.
-Doctor, cuéntenos un poco de usted…
-Bueno, yo nací en 1954. Un año memorable por varias razones: Tolkien publicó “La Comunidad del Anillo”, primer libro de una zaga que cambiaría la literatura; en Suiza tuvo lugar «El Milagro de Berna» cuando la selección de Alemania obtuvo su primera Copa del Mundo derrotando a la imbatible Hungría; y, también, ese fue el año en el que Paul McCartney y George Harrison se conocieron en Liverpool, iniciando así una colaboración artística que aún resuena hasta nuestros días. En fin, una época de gratos recuerdos, añoranzas y en la que todos mis problemas parecían tan lejanos.
-¿De dónde viene?
-Nací en la localidad de Álvaro Obregón, municipio de Othón P. Blanco, a unos 60 kilómetros de Chetumal. Imagínense un bote en un río y flores que crecen increíblemente alto, pues así fue mi infancia, justo a orillas del Río Hondo y a unos pasos de Belice. Mi madre me transmitió principios y valores. Mi padre, maestro por vocación, me enseñó que la mejor herencia es una buena formación. Ambos me inculcaron que no hay nada que puedas hacer que no pueda hacerse. Así, en el hogar y en mi comunidad aprendí que siempre vale la pena intentarlo con un poco de ayuda de amigos y familiares.
-¿Cómo fue su formación? ¿A qué se tuvo que enfrentar en esos tiempos?
-Mira, en Quintana Roo, y esto lo he aprendido con los años, siempre he encontrado una mano solidaria que me ayuda a retomar el rumbo y a poner de nuevo mis pies en el suelo. En 1955, el huracán Janet azotó la región y nos enseñó que cuando cae la lluvia todo es lo mismo, pero los quintanarroenses demostramos que las sonrisas vuelven a los rostros y el agua retoma su nivel cuando nos cuidamos los unos a los otros. Estudié medicina y me especialicé en otorrinolaringología. Durante mi época como recién egresado aprendí dos cosas: La primera, que el movimiento que necesitas está sobre tus hombros. Es decir, si queremos cambiar el mundo, debemos empezar por nuestra calle, Supermanzana, municipio y Estado. Y segundo, que sólo el tiempo dirá si tengo razón o me equivoco, aunque eso sí, siempre lo podemos resolver, porque el mayor desatino es quedarse en el error.
-¿De dónde nace el deseo de adentrarse al servicio público? ¿Qué le hizo ver que eso era lo suyo?
-Ser médico, al igual que ser docente o trabajador social, implica mucho de labor comunitaria, por lo que, en paralelo, comencé a desempeñarme en el servicio público. Recuerdo con mucho cariño y aprecio una de las mejores experiencias en mi trayectoria, fue hace poco más de 20 años, cuando fui presidente municipal de un naciente y pujante Benito Juárez. Y como servidor público corroboré que si decimos que tenemos la solución verdadera, a todos les encantaría ver el plan. Lo cual implica arrastrar el lápiz, trabajo de planeación, definir la hoja de ruta, disciplina y orden administrativo. Y eso es precisamente lo que se ha hecho en la actual administración encabezada por el Gobernador Carlos Joaquín. Una administración que mientras algunos decían que SÍ al despilfarro y a las acciones de oropel, nosotros le decimos que NO al dispendio que pone en riesgo el futuro de los quintanarroenses; mientras algunos le decían que ADIÓS a la ética en el servicio público, nosotros le decimos HOLA y le damos de nuevo la bienvenida a la disciplina financiera y al desarrollo sostenido; mientras algunos le quieren decir ALTO al diálogo y al ordenamiento financiero, nosotros decimos VAMOS adelante con transparencia administrativa, el buen manejo político y los resultados. Y sí, vamos juntos por Quintana Roo, por esta tierra en la que no tenemos otra cosa más que trabajo, hospitalidad y solidaridad ocho días a la semana, por esta tierra que después de la noche de un día difícil ha comenzado a ver de nuevo que aquí viene el sol; una sociedad pluricultural e incluyente que en cada amanecer encuentra una nueva oportunidad de vivir.
-Desde su punto de vista, ¿Qué es lo que hay que hacer ahora?
-Permitamos que sea sostenido el crecimiento, permitamos que sea duradero el desarrollo, permitamos que sean aún más sólidas las bases y el sustento que se han construido, para que así sigamos navegando hacia el sol en busca del mar verde esmeralda y turquesa que nos da identidad y orgullo en esta zona del Caribe
Mexicano. Quintana Roo está listo para un mejor futuro. Con la visión del Gobernador Carlos Joaquín hoy Quintana Roo ha tenido avances sustanciales, eso hay que admitirlo, pero falta mucho por hacer y a eso hay que abocarnos ahora, hay que asegurarnos de que lo bueno que se ha hecho, sea duradero.
– Bajo esta perspectiva, ¿Qué es lo que necesita el Estado para que esto se logre?
-Todo lo que necesita nuestro Estado para que eso sea posible está en nosotros, en los quintanarroenses, en el código que nos da identidad y nos hace mantenernos de pie aunque huracanes, ciclones, tormentas y pandemias quieran doblarnos. En ese código que nos hace ser pioneros, audaces, innovadores y alcanzar metas Juntos por Quintana Roo. Todo lo que necesitamos es Quintana Roo y sólo estábamos esperando este momento para elevarnos todavía más. Está en nuestro código, en el Código QR.
Para concluir, el Dr. Arturo Contreras se dijo convencido de que hoy Quintana Roo no sólo ha cambiado, sino que ahora sí está preparado para un mejor futuro.
Fuente: Diario de Quintana Roo




