Ola de calor extrema desata caos en tiendas de Francia

Una fuerte ola de calor que afecta a Europa provocó escenas de caos en distintos supermercados de Francia, luego de que la venta promocional de ventiladores y aires acondicionados desatara disturbios, aglomeraciones y daños a establecimientos.

De acuerdo con reportes de medios locales, la cadena Lidl puso en oferta alrededor de 200 mil equipos de refrigeración en todo el país, lo que generó largas filas desde la madrugada en ciudades como París, Nanterre y Sèvres, además de regiones como Alsacia, Dordoña y Essonne.

Las imágenes difundidas en redes sociales muestran a decenas de personas empujándose, forzando accesos y protagonizando enfrentamientos dentro de las tiendas, lo que obligó la intervención de fuerzas de seguridad para controlar la situación.

En la capital francesa, la empresa cerró varios establecimientos tras registrarse “disturbios y daños”, según confirmó su servicio de atención al cliente. En algunos puntos, testigos señalaron que la demanda superó ampliamente el inventario disponible, con apenas uno o dos aparatos para cientos de compradores, lo que derivó en escenas de tensión y el uso de gas lacrimógeno para dispersar a la multitud.

Clientes consultados por medios franceses denunciaron la falta de organización y el desabasto inmediato de los productos. “Cuando llegué no quedaba nada, solo cajas destrozadas, era una batalla entre personas”, relató un comprador en Sèvres.

Pese al caos, algunos consumidores lograron adquirir un equipo de climatización, celebrando en redes sociales lo que llamaron la “batalla de Lidl”.

El episodio ocurre en medio de una ola de calor extrema en Europa, donde la demanda de sistemas de refrigeración ha aumentado de forma considerable, provocando presión en la oferta y situaciones de desorden en distintos puntos del país.

Las autoridades sanitarias francesas han advertido además sobre el impacto de las altas temperaturas, que han superado los 44 grados centígrados en algunas regiones, dejando un saldo de más de mil fallecidos, principalmente adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

El Ministerio de Salud de Francia detalló que muchas de las víctimas se vieron afectadas por la falta de ventilación y el colapso de sistemas de enfriamiento en hogares y centros de cuidado.

La emergencia climática también ha provocado interrupciones en el transporte público, incendios forestales en el sur del país y saturación en hospitales, mientras ciudades como París, Lyon y Marsella mantienen alertas rojas por temperaturas extremas.

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