Obispo enfrenta juicio por presunto desvío de fondos y visitas a burdel en Tijuana
Emanuel Hana Shaleta es acusado de malversar unos 272 mil dólares de la iglesia; además, investigaciones periodísticas documentaron sus frecuentes visitas a un club para caballeros en Tijuana.
San Diego, California.- El exobispo de la Eparquía Católica Caldea de San Pedro Apóstol de San Diego, Emanuel Hana Shaleta, enfrentará un proceso judicial en Estados Unidos por 16 cargos relacionados con presunta malversación de fondos y lavado de dinero.
La investigación comenzó después de que integrantes de la comunidad religiosa alertaran a las autoridades sobre posibles irregularidades financieras. De acuerdo con la Fiscalía, durante 2024 Shaleta habría ordenado modificar la forma de pago del alquiler de un salón social de la catedral, por alrededor de 34 mil dólares mensuales, para recibir el dinero directamente en efectivo.
Las autoridades calculan que aproximadamente 272 mil dólares no llegaron a las cuentas correspondientes. Una empleada de la iglesia declaró que posteriormente recibió instrucciones para mover recursos de otras cuentas con el propósito de cubrir los pagos faltantes.
A las acusaciones financieras se sumaron señalamientos sobre la vida personal del religioso. Investigaciones periodísticas documentaron que Shaleta habría acudido en repetidas ocasiones al Hong Kong Gentlemen’s Club, en Tijuana, un establecimiento relacionado con servicios sexuales. También fueron reportados cruces frecuentes del obispo desde California hacia la ciudad fronteriza.
Los reportes sobre el caso han relacionado el presunto uso irregular de recursos de la iglesia con sus visitas a establecimientos de servicios sexuales; sin embargo, las acusaciones penales que enfrenta Shaleta corresponden a malversación y lavado de dinero, por lo que será durante el proceso judicial cuando se determine el destino de los recursos y si las acusaciones pueden ser acreditadas.
Shaleta fue detenido el 5 de marzo de 2026 en el Aeropuerto Internacional de San Diego cuando se disponía a salir de Estados Unidos. Enfrenta ocho cargos de malversación, ocho de lavado de dinero y un agravante relacionado con delitos financieros. El religioso se declaró no culpable.
Posteriormente, el Vaticano confirmó que el papa León XIV aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la eparquía y designó al obispo Saad Sirop Hanna como administrador apostólico.
A finales de agosto, un juez determinó que existía evidencia suficiente para que Shaleta enfrentara juicio por los cargos. El exobispo mantiene la presunción de inocencia mientras continúa el proceso judicial.
Información: Agencias.





