‘La Loba’ se adueña de Copacabana
Además del impacto cultural, el concierto tuvo un fuerte efecto económico tuvo alrededor de 160 millones de dólares para la economía local.
Por Agencias
Brasil
Bajo la luna llena, la estrella del pop latino Shakira deleitó este fin de semana a una marea humana en la icónica playa de Copacabana en Río de Janeiro, durante más de dos horas cargadas de hits y palabras de amor por Brasil.
Una loba, como se conoce a la cantante colombiana, formada con drones se proyectó en el cielo minutos antes de su aparición en el escenario pasadas las 11:00 de la noche, hora local, con más de una hora de retraso.
Shakira subió al escenario vestida con los colores brasileños, en medio del chasquido de abanicos del público.
«Dos millones de personas. La Loba hizo historia en Rio», publicó en X el alcalde de la ciudad, Eduardo Cavaliere, quien citó como fuente al órgano oficial de turismo Riotur.
«¡Brasil, te amo! Es mágico pensar que estamos aquí, millones de almas juntas, listas para cantar, bailar, emocionarnos y recordarle al mundo lo que realmente importa», saludó a su gente Shakira, en impecable portugués y sobre un monumental escenario de 1.345 metros cuadrados.
Además de interpretar éxitos como «Hips don’t lie», «La bicicleta», «La tortura» y «Estoy aquí», sumó las participaciones de los hermanos Caetano Veloso y Maria Bethania, leyendas de la música popular de Brasil, y la estrella pop brasileña Anitta, con quien bailó funk de estilo local.
Con este show en el que cambió diez veces de vestuario, la artista de 49 años ha seguido los pasos de Madonna, que actuó en estas arenas en 2024 ante 1.6 millones de personas, y Lady Gaga, que reunió a 2.1 millones en 2025, según los organizadores.
La creadora del himno mundialista «Waka Waka» tiene una relación histórica con Brasil, donde ha actuado numerosas veces desde 1996.
Fue precisamente en Río donde, en febrero de 2025, inauguró esta gira, la primera en siete años y que ya se coronó con el Guinness a la de mayor facturación de un artista latino.
La presencia de Shakira se hizo notar en todo Río de Janeiro en los días previos al concierto. Grandes carteles con su imagen cubrieron la ciudad, mientras que la playa de Playa de Copacabana fue rebautizada por los fans como “Lobacabana”. En la zona, vendedores ofrecían todo tipo de artículos, desde abanicos, gorras y camisetas hasta frascos con “lágrimas de Shakira”, en alusión al concepto de su gira.

