Juez de EU desecha demanda de “El Chapo” por condiciones en prisión
Un juez federal en Estados Unidos determinó el cierre definitivo del caso civil promovido por Joaquín Guzmán Loera, quien cumplía una condena de cadena perpetua en la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado.
En la resolución judicial se estableció que la petición presentada por la defensa del gobierno estadounidense para desestimar la demanda fue aceptada, por lo que el proceso quedó concluido.
“Se ordena que se presente un juicio en favor de los acusados y en contra del demandante. Por lo tanto, se ordena que este caso sea cerrado”, señala el documento oficial.
Reclamos desde prisión
La demanda civil estaba acompañada de una serie de cartas en las que Guzmán Loera denunciaba las condiciones de su reclusión bajo el régimen de Medidas Especiales Administrativas (SAMs), un protocolo aplicado a internos considerados de alta peligrosidad.
En sus escritos, el exlíder del Cártel de Sinaloa afirmó que vive en confinamiento solitario, con acceso limitado a actividades, visitas y condiciones básicas de interacción, lo que —según él— lo mantiene en un entorno “siniestro y deshumanizante”.
También señaló la ausencia de programas educativos, oportunidades laborales y acceso regular a biblioteca o ejercicio, lo que, aseguró, agrava su estado emocional y mental.
Alegaciones sobre trato en prisión
En los documentos presentados, Guzmán Loera acusó además supuestos abusos por parte del personal penitenciario, incluyendo burlas y presuntos actos que afectaban su salud física durante la noche.
Asimismo, sostuvo que las condiciones de aislamiento lo han llevado a presentar problemas de salud y advirtió sobre posibles complicaciones graves si continúa bajo el mismo régimen.
Situación legal actual
Con el cierre de este caso, las opciones legales del interno se reducen a nuevas solicitudes de revisión de condiciones de encarcelamiento o recursos extraordinarios como una eventual petición de deportación o reapertura de procesos previos, aunque varias de ellas ya han sido rechazadas por tribunales federales en Estados Unidos.




