Isis Yareny Albornoz consolida el turismo comunitario en Sabán y proyecta la identidad maya
Más de 100 familias de Sabán y Huaymax participan en un esquema de turismo comunitario que genera ingresos adicionales sin desplazar las actividades del campo. El proyecto es coordinado por Isis Yareny Albornoz, originaria de la alcaldía de Sabán, quien encabezó la reorganización tras la suspensión que enfrentó años atrás.

La promotora recordó que el antecedente del turismo en la comunidad data de 2006, cuando comenzaron los primeros proyectos que involucraron al ejido de Sabán y su anexo. En ese periodo, más de 400 ejidatarios, junto con mujeres de Sabán y Huaymax, se organizaron y recibieron capacitación para la atención a visitantes y la operación de servicios.
Después de una etapa de inactividad, la cooperativa retomó funciones con una estructura previamente formada.
“Cuando volvimos a organizarnos, muchas personas ya conocían el proceso, sabían cómo capacitarse y cómo recibir a los grupos”, explicó. Reconoció que persiste cierto temor en un sector reducido de la población sobre la imagen de la comunidad ante el turismo, aunque afirmó que la mayoría mantiene disposición y compromiso.
La dinámica de trabajo contempla la rotación de servicios entre las familias, desde la preparación de alimentos hasta la venta de artesanías, con el objetivo de distribuir de manera equitativa los beneficios económicos. El modelo, precisó, funciona como complemento a la economía local y no sustituye la milpa ni las labores tradicionales.
Además de Sabán y Huaymax, el proyecto mantiene vinculación con artesanas de Filomeno Mata y San Juan, e integra una red regional dentro del destino que incluye a Tihosuco, Xcabil y Señor. En cada comunidad operan grupos organizados como Tihosuco Histórico, Lumil K’aab en Xcabil, el Jardín Botánico Ya’axché en Huaymax y Lool Pich en Señor.

La labor de Isis Yareny Albornoz ha sido determinante en la articulación de esta red. A través de la organización comunitaria y la promoción en distintos espacios, impulsa un modelo que permite abrir las puertas al visitante sin renunciar a la historia, la lengua y las raíces que dan identidad a Sabán.


