Estalla inconformidad en zonas rurales
Autoridades comunitarias irrumpen en Palacio Municipal para exigir soluciones
Kantunilkín, Lázaro Cárdenas. La tensión social en el municipio alcanzó nuevamente un punto crítico, luego de que delegados, subdelegados y alcaldes de 20 localidades rurales irrumpieran una vez más en el Palacio Municipal para exigir respuestas a diversas demandas que, aseguran, continúan sin ser atendidas.
Tras varios minutos de espera, la comitiva fue recibida en la Sala de Cabildos por Omar Coronado Angulo, secretario particular de la Presidencia Municipal, ante la ausencia del alcalde Nivardo Mena Villanueva, con quien buscaban sostener una audiencia directa.
Los representantes comunitarios recordaron con evidente molestia que el pasado 24 de marzo las autoridades municipales les prometieron una solución en un plazo de tres días; sin embargo, tras varias semanas de silencio administrativo, la paciencia de los líderes rurales se agotó.
La ausencia del presidente municipal, Josué Nivardo Mena Villanueva y el vacío en las oficinas de los regidores estuvieron a punto de provocar el cierre de espacios públicos, situación que fue contenida gracias a la intervención de última hora del tesorero, Javier Martínez Correa y la oficial mayor Marisa Rodríguez, quienes instalaron una mesa de diálogo para frenar la protesta.
Durante el encuentro, delegados de comunidades como Nuevo Durango, Nuevo X-Can, El Ideal y San Pedro expusieron un panorama preocupante, centrado principalmente en la crisis de seguridad que enfrentan sus localidades.
Denunciaron el incremento de robos a casa habitación y la nula presencia policial en zonas como San Juan de Dios, donde, afirmaron, las familias viven en constante incertidumbre ante la falta de vigilancia.
Asimismo, detallaron una larga lista de carencias que continúan afectando a las comunidades rurales, entre ellas la falta de alumbrado público en sectores completos de Naranjal y Tintal, además del urgente bacheo y rehabilitación de vialidades en San Francisco.
Otro de los reclamos fue el ajuste de sus percepciones salariales, solicitando que se homologuen, al menos, al salario mínimo vigente, al considerar que las funciones que desempeñan en sus comunidades requieren una remuneración justa.
De igual forma, las autoridades comunitarias solicitaron recursos para la organización de las festividades por el Día del Niño y el Día de la Madre, actividades que consideran esenciales para fortalecer la convivencia y la cohesión social en los pueblos.
Ante la presión ejercida por los inconformes, el tesorero municipal garantizó que se otorgarán los apoyos económicos solicitados, aunque sin precisar montos, y estableció como plazo del 15 al 20 de abril para ofrecer respuestas definitivas.
Por su parte, la oficial mayor, Marisa Cauich Rodríguez, argumentó que los retrasos en la atención de las solicitudes obedecen a factores climáticos y limitaciones financieras, aunque aseguró que durante esta misma semana se redoblarán esfuerzos para atender las demandas.
Antes de retirarse, las autoridades comunitarias lanzaron una advertencia contundente: la confianza en la actual administración se ha deteriorado y no permitirán más promesas incumplidas mientras sus pueblos permanezcan en el abandono.

