Aumento de precios y dificultades en el comercio: la realidad de un frutero ambulante

JMM.- Alfredo Castillo, comerciante con más de 30 años de experiencia en la venta de frutas y verduras, compartió su testimonio sobre los retos que enfrenta en su negocio debido al aumento de los precios y el encarecimiento de la gasolina.


Castillo recordó que en los años 90, cuando comenzó a trabajar, el dinero tenía un valor muy distinto al actual. “Trabajábamos con millones de pesos, pero tras la devaluación, todo cambió. Recuerdo que en aquel entonces, con tres millones de pesos se podía hacer mucho, pero en poco tiempo eso se convirtió en apenas 3,000 pesos”, relató.


Desde hace más de tres décadas, Castillo se ha dedicado a la venta ambulante de productos agrícolas, principalmente frutas y verduras de origen nacional. “Manejamos cebolla, repollo, zanahoria, tomate, pimienta, ajo y un poco de chile habanero y limón local”, explicó. Sin embargo, destacó que la mayoría de los productos que comercializa provienen de otros estados del país.


Antes, cuando los precios de los combustibles eran más bajos, su ruta de venta incluía comunidades alejadas como Tihosuco, Tepich, San Ramón y X-Cabil. No obstante, el aumento en el costo de la gasolina ha reducido significativamente su alcance. “Ahora solo llegamos hasta el Xcabil porque no queremos gastar demasiado en transporte”, comentó.


A pesar de los cambios en los costos, Castillo mencionó que las ventas no han variado demasiado, aunque el margen de ganancia se ha reducido.

“Muchos creen que en este negocio se gana mucho dinero, pero realmente se trata de conseguir el sustento diario”, afirmó.


El comerciante recordó que en el pasado complementaba su actividad con otros oficios, como la venta de leña y la construcción de casas. Ahora, con el alza de precios en los insumos, es cada vez más difícil sostener el negocio. Por ejemplo, mencionó que el precio del limón ha experimentado fuertes fluctuaciones: “En los 90 costaba alrededor de 15 pesos la caja, pero en los últimos años ha alcanzado hasta 1,000 pesos. Actualmente ronda los 400 pesos, pero puede volver a subir”, explicó.


Finalmente, Castillo señaló que el clima también afecta la producción y los precios. “Llevamos semanas sin lluvias constantes en José María Morelos. Eso impacta a los productores, especialmente a quienes no pueden regar sus cultivos”, detalló.


El testimonio de Alfredo Castillo refleja la compleja situación económica que enfrentan los pequeños comerciantes y agricultores en la región, quienes deben sortear los efectos de la inflación y las condiciones climáticas para mantener su actividad.

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