Artimañas de los Ramos

Por Redacción > Quequi

 

Arengando a la multitud, como si fuese un socio operador y no una autoridad, Alejandro Ramos Hernández, director de Transporte de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (Sintra), prometió que actuarían “con todo” contra la plataforma Uber, durante un encuentro entre sindicatos de taxistas de varios estados.

Alejandro Ramos calentó los ánimos de los chafiretes, al prometer acciones contundentes para frenar esta aplicación tecnológica, siendo comparsa del dirigente del sindicato “Andrés Quintana Roo”, Eric Castillo, quien anticipó más movilizaciones y acciones legales, y haciéndose “de la vista gorda” a los múltiples estallidos de violencia promovidos por sus socios y secretamente organizados desde la cúpula del sindicato.

El respaldo ciego que le otorgó el director de Sintra a los taxistas tiene como fin apuntalar las ambiciones de su hermano, el diputado local Emiliano Ramos Hernández, quien pretende lanzarse el año próximo para una senaduría. Para este fin, desde hace meses lleva a cabo una intensa campaña de afiliación entre los “chafiretes” hacia el PRD, aunque en realidad son para su proyecto personal, por lo que se los llevará a cualquier partido que le ofrezca la codiciada candidatura.

También con este motivo, Emiliano Ramos presentó una escandalosa reforma de ley que castigaba con cárcel el usar Uber, iniciativa que fue congelada en comisiones, por ser totalmente contraria al sentido común, pues brindar transporte sin una licitación es una falta administrativa, no penal.

Los hermanos Ramos Hernández también se han visto muy activos en la Zona Maya, donde expiden con total discrecionalidad los permisos para brindar el servicio “tolerado” de tricitaxi, palomeando las asociaciones que les convienen y bloqueando a las demás.

Al hacer del sindicato de taxistas su “cantera de votos”, los Ramos Hernández están logrando, de alguna manera, el sueño frustrado de su padre, Salvador Ramos, que luego de ser dirigente de la CROC intentó formar un sindicato paralelo al “Andrés Quintana Roo”, ambición que fue frustrada de tajo por el entonces gobernador Mario Villanueva.

Si bien el padre, hoy en Morena, quería romper el monopolio de la “ola verde”, sus hijos intentan fortalecerlo, cerrándole el paso a Uber. Muestra de esta impostura es el hecho de que Rafael Quintanar, cuñado de ambos y recientemente expulsado del Instituto Estatal para la Educación de Jóvenes y Adultos (IEEA), obtuvo del gobierno de Roberto Borge Angulo 5 concesiones de las combis TTE, controladas por el Sindicato de Taxistas y acusadas de violentar la autonomía municipal.

 

 

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