Andaba de ebrio y prepotente en moto

Felipe Carrillo Puerto

 

Un ebrio motociclista terminó su parranda en los separos de la Cárcel Municipal, luego de haber estrellado su “caballo de acero” contra una lujosa camioneta que se encontraba estacionada. Se estima que los daños materiales pudieran alcanzar los 15 mil pesos.

Los hechos ocurrieron en la intersección de la calle 63 con diagonal 63 de la colonia Francisco May, lugar a donde arribaron paramédicos de la Cruz Roja, tras ser alertados de una persona lesionada por un hecho de tránsito.

Según se pudo conocer, los rescatistas auxiliaron a quien dijo llamarse Wiliam N., de 23 años de edad, quien se encontraba en visible estado de ebriedad; sin embargo, debido a que el conductor de la motocicleta adoptó una conducta agresiva cuando era atendido, fue asegurado por elementos de seguridad pública y a su vez, concentrado a los separos de la cárcel tras no ameritar su traslado al Hospital General.

De acuerdo a las primeras versiones, el joven circulaba de poniente a oriente sobre la calle 63, a bordo de una motocicleta marca Vento, color negro, con placas JSC6P de Quintana Roo, cuando repentinamente perdió el control de su dirección e impactó de frente contra una lujosa camioneta.

Del impacto, el motociclista salió proyectado hasta caer al suelo, justamente al lado de una estructura metálica utilizada como contenedor de basura, por lo que, prácticamente libró un fuerte golpe en la cabeza debido a que portaba su casco protector.

El vehículo dañado se trató de una camioneta Honda, tipo CR-V, color rojo, con placas USD-672-D del estado de Quintana Roo, mismo que se encontraba estacionado en sentido de oriente a poniente.

Ante esta situación, los agentes de tránsito procedieron al peritaje correspondiente para el deslinde de responsabilidades, y ordenaron el arrastre de la motocicleta al corralón municipal, mientras que al “jinete de acero” lo llevaron a los separos, donde concluyó su parranda.

(Por: Allan Sulub Hernández > Quequi)

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