Edifican templo de forma clandestina 

 

 

Denuncian vecinos de la Región 231 la construcción de un templo religioso en una zona residencial y sin permiso alguno. Incluso, continúan las obras pese a que se le impusieron sellos de clausura por parte del Ayuntamiento. Autoridades de la Dirección de Desarrollo Urbano se niegan a intervenir y sólo llaman a conciliar, cosa que los moradores se niegan a hacer, ya que insisten que los asiste la ley.

Omar Enrique Delgado Díaz, representante de los vecinos, señaló que desde el 28 de junio interpusieron queja, mismo que fue complementado una semana después con fotos y evidencias de la obra prohibida, la que fue recibida por Desarrollo Urbano.

Aunque se puso una suspensión, las personas que están detrás de la construcción de este templo y que no son moradores del lugar, lo violaron, por lo que el 7 de julio, se impuso una clausura y resello de obra. Tampoco tuvo esto efecto alguno, porque los trabajos han continuado, con la construcción de un domo, además de la perforación de un pozo, también prohibido por ser zona urbana.

Michel Mezta, coordinador de inspección de obras y vigilancia de la Dirección de Desarrollo Urbano tiene conocimiento de todo esto, e incluso se le han enviado fotos y videos de los trabajos, que se realizan fuera del horario de inspecciones, pero hasta ahora se ha negado a intervenir.

Los vecinos señalan que los servicios religiosos se realizan con bocinas a todo volumen, entre sollozos y gritos de los congregados, todos quienes llegan de otros puntos de la ciudad en vehículos con los que acaparan los estacionamientos.

“En Desarrollo Urbano nos instan a acudir al área jurídica, donde Francisco Amaro Bentancourt nos da la razón y pide ir a Justicia Alternativa, pero ahí nos piden ir a proceso conciliatorio, pese a que nosotros somos los agraviados y que ellos jamás nos han contactado”, expresó Delgado Díaz. “No se trata de que le bajen a los decibeles o que no acaparen los espacios; queremos que nos digan: ¿es lícito lo que hacen? Si la respuesta es no, entonces que lo frenen”.

Por consejo de las autoridades, también van a la Dirección de Asuntos Religiosos, donde señalan que verán si están registrados, aunque al mismo tiempo dicen que esto no es obligatorio, por lo que no tiene efectos prácticos. Sobre la construcción en un área residencial, se negaron a intervenir, pues insisten también en ser conciliatorios.

“No le veo la función a esa Dirección, se dedican a formar un padrón que es voluntario y que regula nada”, lamentó el agraviado.

Este medio acudió al lugar en cuestión, en la calle 9 Norte, a 50 metros de la Talleres, y corroboró que en el lugar se soldaba el techo de tinglado, además de avanzar en la construcción del piso. Los sellos de clausura puestos por el Ayuntamiento fueron retirados.

Michel Mezta, coordinador de inspección de obras y vigilancia, también fue informado de esta situación, pero sin ofrecer respuesta alguna a los quejosos.

Omar Delgado recalcó que, como les asiste la ley, están persiguiendo las vías administrativas y legales a su disposición (ya analizan interponer una demanda vecinal ante un juzgado cívico para exigir la demolición del templo), pero, de continuar la inacción por parte de las instancias obligadas a aplicar la ley, recurrirán a otras medidas de presión.

“Aquí no hay nada que conciliar; está prohibida esa actividad en esta zona y sencillamente se debe respetar la ley”, reiteró.

Por Mario Morales > Quequi

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