Hoteleros celebran respaldo federal para combatir el sargazo
Tulum, Quintana Roo.- Después de años en los que el sector hotelero ha destinado millones de pesos de recursos propios para limpiar las playas del Caribe Mexicano y contener el impacto del sargazo, la estrategia anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum representa un cambio de fondo en la atención de uno de los principales problemas ambientales y económicos que enfrenta Quintana Roo.
Así lo aseguró David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano y de la Asociación de Hoteles de Tulum, quien destacó que, por primera vez, el Gobierno Federal asumirá una parte importante de esta responsabilidad mediante un plan integral que contempla la participación de la Secretaría de Marina, especialistas, científicos, autoridades y empresarios.
Ortiz Mena recordó que el sector hotelero ha sido el principal responsable de retirar el sargazo de las playas durante los últimos años, absorbiendo costos que se han vuelto prácticamente permanentes para la industria turística.
«Los hoteles invertimos grandes cantidades de dinero en las acciones de limpieza. En temporada de sargazo un hotel puede llegar a gastar hasta tres veces más en retirar el alga que lo que paga por consumo de energía eléctrica», explicó.
El dirigente empresarial advirtió que estos gastos ya son insostenibles, particularmente en un contexto de bajas ocupaciones hoteleras y un tipo de cambio poco favorable, situación que incluso ha llevado a algunos empresarios de la zona costera de Tulum a considerar operar únicamente de manera estacional para evitar las pérdidas económicas que provoca el fenómeno.
Además, alertó que el problema se ha agravado considerablemente. Explicó que durante el año pasado Quintana Roo recibió cinco veces más sargazo que el peor registro histórico y que este año la llegada del alga comenzó desde finales de enero, extendiendo una temporada que anteriormente concluía en agosto o septiembre y que ahora podría prolongarse hasta finales de año. También señaló que ya existe una relación directa entre el incremento del sargazo y la disminución en la ocupación hotelera.
Reconocimiento al esfuerzo empresarial
Durante la entrevista, Ortiz Mena destacó que el anuncio realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum representa el reconocimiento a un trabajo que durante años ha recaído principalmente en la iniciativa privada.
Explicó que el nuevo esquema contempla reforzar la capacidad de recolección, ampliar el trabajo de la Secretaría de Marina, instalar nuevas barreras de contención, desarrollar un programa permanente con recursos para operación y mantenimiento, además de crear una mesa de trabajo donde participen autoridades, científicos, especialistas y representantes del sector hotelero.
El empresario subrayó que la estrategia más eficiente no consiste en retirar el sargazo cuando ya llegó a las playas, sino interceptarlo en alta mar, una tarea que rebasa completamente las capacidades económicas y operativas de los hoteles.
«Nosotros podemos limpiar nuestras playas, pero detener el alga en el mar requiere de la participación del Estado mexicano. Esa es la importancia del plan integral anunciado por la presidenta», señaló.
Promoción turística, otro reto pendiente
David Ortiz Mena también insistió en que el combate al sargazo debe acompañarse de una estrategia nacional de promoción turística y manejo de crisis.
Señaló que destinos competidores como República Dominicana han desarrollado campañas permanentes para difundir imágenes positivas de sus playas durante la temporada de sargazo, mientras que en México predominan las fotografías del alga, afectando la percepción internacional del Caribe Mexicano.
Aunque reconoció el trabajo realizado por el Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo con recursos del impuesto al hospedaje, consideró indispensable que la Federación retome un esquema nacional de promoción que fortalezca la marca México y permita responder de manera oportuna a este tipo de contingencias.
Para el presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de involucrar de manera directa al Gobierno Federal marca un punto de inflexión en un problema que durante años enfrentó prácticamente en solitario el sector empresarial, que continúa dispuesto a invertir, pero que considera indispensable compartir responsabilidades para garantizar la competitividad, el empleo y la preservación de las playas que distinguen al principal destino turístico de México.



