El patrimonio es vulnerable

La falta de control permite daños a la cultura subacuática de todo Quintana Roo.

Por Luis García > Quequi

Playa del Carmen. Miles y miles de personas cada año llegan a los destinos de Quintana Roo para realizar buceo tanto en el mar Caribe como en las profundidades de los cenotes; sin embargo, la regulación de esa actividad es incierta y, aprovechando, hay muchos buzos que vienen de otros países y otras entidades solamente en temporadas altas y luego se van, lo que provoca casos lamentables como el reciente de los buzos brasileños que ingresaron y dañaron parte del milenario patrimonio que se encuentra en las aguas del cenote Hoyo Negro de Tulum, ignorando todo protocolo conocido por los buzos de esa zona.

Y es que, de acuerdo con Ramón Magaña, instructor de buceo de Phantom Divers Playa del Carmen, «es una problemática que viene pasando ya desde hace años, no solamente en los cenotes sino también en el mar, y no solo en Playa del Carmen, también pasa en Cozumel, en Cancún, en Tulum».

Agregó que, en el país, además del permiso que otorga la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para realizar buceo con especies como el tiburón toro o el tiburón ballena, también hay una certificación de la Secretaría de Turismo Federal que muy pocos instructores de buceo tienen, incluso buzos mexicanos.

«Nosotros tenemos cursos con la Sectur, esto es a nivel federal y aquí el 90% de la gente, tanto tiendas y guías establecidos como los no establecidos, no cumplen con esta norma. Este tipo de cursos que se toman para adquirir la certificación son los que realmente te dicen y enseñan qué es lo que hay que hacer, cómo se debe hacer y lo que no hay que hacer; por eso se siguen haciendo prácticas ilegales, por no decir mal hechas».

Sin embargo, precisó que esta certificación de la Sectur no es exclusivamente para la práctica del buceo, sino para los servicios turísticos en general.

Magaña señaló que, incluso, hay buzos que llegan de otros lugares del mundo que ya traen su equipo y solamente rentan una lancha y los tanques de oxígeno en las temporadas altas, y ofrecen servicios a más bajo costo, pues también eluden el pago de todos los impuestos que sí hacen los prestadores de este servicio que están regularizados.

Finalmente, comentó que, ante el boom del buceo en el Caribe Mexicano, las autoridades no pueden darse abasto para vigilar cada uno de los puntos donde se realiza esta actividad, por lo que, cuando ocurren hechos como el del Hoyo Negro de Tulum, lamentablemente es la imagen de todos los buzos que sí cuentan con los permisos y la experiencia la que queda empañada.

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