De reparables a desechables: así cambiaron los electrodomésticos

Lo que antes se resolvía con un desarmador y paciencia, hoy depende de tarjetas electrónicas y centros especializados. Así lo plantea Ramón Aguilera Castillo, técnico con décadas de experiencia, quien observa con preocupación cómo los aparatos del hogar pasaron de ser reparables a prácticamente desechables.

Recuerda que a finales de los años ochenta comenzó el cambio. “Después del 88 o 89 todo se volvió circuitos integrados, placas. Ya no eran resistencias que uno pudiera cambiar fácilmente”, explica. Durante años trabajó reparando licuadoras, lavadoras, refrigeradores y equipos mecánicos, cuando las piezas estaban al alcance y el oficio se ejercía en el propio taller.

En el caso de los automóviles, señala que antes el propietario podía intervenir directamente. Ajustar el carburador o cambiar bujías era una tarea común. “Hoy para sacar una bujilla de un carro moderno hay que desarmar medio motor”, comenta, al subrayar que la complejidad técnica ha reducido la autonomía del usuario.

En los enseres domésticos, el panorama es similar. Un capacitor o un compresor podían sustituirse sin mayor dificultad. Actualmente, muchos equipos funcionan con tarjetas electrónicas cuyo reemplazo resulta costoso. “La pieza te sale casi como uno nuevo”, afirma, en referencia a aires acondicionados y otros aparatos recientes.

Aguilera Castillo considera que esta evolución tecnológica ha cambiado la relación entre el consumidor y sus bienes. “Antes comprabas algo y podías repararlo, ahorrar dinero y alargar su vida útil. Ahora tienes que llevarlo a un centro especializado y muchas veces te dicen que ya no conviene arreglarlo”, sostiene.

Incluso menciona los antiguos focos incandescentes como ejemplo de durabilidad. Asegura que podían durar años y resistir caídas sin fundirse. En contraste, opina que gran parte de los dispositivos actuales están diseñados para reemplazarse. Su testimonio deja abierta la reflexión sobre el equilibrio entre avance tecnológico y derecho a reparar.

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