Traducir leyes no garantiza una sociedad lectora

La traducción de la Constitución, leyes y reglamentos a lenguas originarias en México representa un avance simbólico, pero no resuelve el problema de fondo: la falta de una cultura lectora consolidada. Así lo señaló el doctor en Lingüística Heriberto Avelino, profesor investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).


El especialista consideró positivo que documentos fundamentales se traduzcan como una forma de reconocimiento cultural; sin embargo, advirtió que, si no existe una práctica social cotidiana de lectura, dichos materiales difícilmente cumplirán su propósito. “Podremos seguir traduciendo muchos documentos, pero no habrá quién nos lea”, puntualizó.


Explicó que en México existen antecedentes históricos de alfabetización en lenguas indígenas desde la época colonial, incluidos diccionarios amplios y proyectos de escritura sólidos, pero estos esfuerzos no transformaron de manera sustancial el acceso real a la educación ni el hábito lector en las comunidades.


Avelino subrayó que el problema no radica únicamente en la traducción, sino en la ausencia de una base social que fomente la lectura desde edades tempranas. Sin ese sustento, dijo, la disponibilidad de textos en lengua originaria puede quedarse en un plano formal sin impacto práctico para la población.


Respecto a la propuesta de fortalecer la educación en lengua materna antes de introducir el español como segunda lengua, el investigador indicó que diversos estudios en psicología, lingüística y pedagogía coinciden en que la formación básica debe impartirse prioritariamente en la lengua materna del infante, especialmente en los primeros años de desarrollo cognitivo.


Añadió que ello no impide la formación de personas bilingües balanceadas, pero sostuvo que los programas y currículas escolares tendrían que favorecer primero la lengua materna y, de manera gradual, incorporar otras lenguas nacionales, con el fin de fortalecer el aprendizaje y la identidad cultural desde la infancia.

No hay comentarios