De una «locura» a un motor de turismo deportivo
Jesús Alcántara, de Happy Arena, relata el éxito de llevar el hockey sobre hielo al trópico.
Cancún, 26 de noviembre.- Lo que hace seis años parecía una idea descabellada e imposible, hoy es una realidad vibrante que está transformando el panorama deportivo y turístico de Cancún.
Jesús Alcántara, presidente de la pista de hielo Happy Arena, relata cómo superó las dudas iniciales, el escepticismo de la gente que le repetía «no se puede», y los desafíos de emprender una inversión de tal magnitud en una ciudad tropical.
«No, no, y lo que más me decían es, no se puede. No se puede y no se puede», comentó Alcántara, quien dejó la Ciudad de México y Estados Unidos para darle vida a este proyecto.
Tras tres años desde su apertura oficial, la pista de hielo, ubicada en Go Grand Outlet cerca del aeropuerto, es actualmente la más grande de Latinoamérica. Atribuye el éxito y la superación de las dificultades a su fe: «Dios en tu vida, primero Dios en tu vida, segundo Dios en tu vida y tercero Dios en tu vida y no pierdas la fe en ti.»
De moda y tendencia
Inicialmente, la afluencia de público fue lenta, pero con un año y tres meses de operación, el lugar ha comenzado a llenarse. Happy Arena se ha consolidado rápidamente como un espacio de moda, tendencia familiar y, sobre todo, un nuevo polo de turismo deportivo.
En el último mes, la pista ha recibido a cerca de 1,800 jugadores de hockey, principalmente procedentes de Estados Unidos y Canadá.
“La mezcla del «paraíso caribeño con su religión» ha resultado ser una «bomba» superatractiva para atletas y aficionados, que encuentran paradisíaco jugar al hockey y después disfrutar de la playa. Un canadiense describió la existencia de una pista de tamaño olímpico en Cancún como «un sueño», enfatizó en entrevista con RCA.
La Liga local y el interés de la NHL
El proyecto de entretenimiento escaló rápidamente al plano competitivo. Hace cuatro meses, Alcántara impulsó la creación de una liga interna local para darle movimiento al deporte, utilizando nombres con identidad cancunense para hacerlo más llamativo.
Esta iniciativa ha generado un gran apoyo local y ha permitido que aficionados de equipos como Cancún FC, el Calor de Cancún, los Tigres y el Veracruz Nauta, asistan a la pista a echar porras a sus homónimos en el hielo.
La liga, que ya tiene dos equipos de Florida interesados en unirse, captó la atención internacional. La NHL (National Hockey League) de Estados Unidos y Canadá publicó un artículo sobre la liga de Cancún, encontrando «súperinteresante» y «súperatractivo» el hecho de que una liga con diferentes jugadores de distintas nacionalidades, y que utiliza nombres de equipos de béisbol y fútbol, esté rompiendo esquemas en el Caribe.
La pista no solo atrae turismo, sino que también fomenta el talento local a través de su academia, que recibe a niños desde los tres años. Un ejemplo es Georgie, el primer jugador de la academia, de tres años y de padres rusos, que encontró en Cancún un lugar para desarrollar su pasión.
Para los próximos años, Jesús Alcántara tiene una visión ambiciosa: «Seguir creciendo en las academias, tanto de patinaje artístico y de hockey, porque uno de mis sueños que salga seleccionados nacionales y por qué no. Quiero que también uno de los niños que estén con nosotros en la academia sean jugadores profesionales”.
Además, el proyecto busca alcanzar un nivel de talla mundial, pues ya se encuentra en prácticas con la Federación para organizar Mundiales de hockey sobre hielo y Copas de patinaje artístico en la pista de Cancún, siguiendo la senda de figuras como Donovan Carrillo.
El emprendedor concluye su mensaje animando a quienes tienen un sueño a no perder la fe y recordar que las dificultades son parte del proceso, pues «cuando piensas que todo no se está desacomodando, es que se está acomodando.»





