Misión Evangélica: El gobierno eclesiástico

Dios se alza en la asamblea divina y dicta sentencia en medio de los dioses: 

__ ¿Hasta cuándo harán ustedes juicios falsos y se pondrán de parte de los malvados? ¡Hagan justicia al débil y al huérfano! ¡Hagan justicia al pobre y al necesitado! ¡Libren a los débiles y pobres, y defiéndanlos de los malvados!

Pero ustedes no saben, no entienden; andan en la oscuridad. Tiemblan los cimientos de la tierra. Yo dije que ustedes son dioses; que todos son hijos del Altísimo. Sin embargo, morirán como todo hombre, ¡caerán como cualquier tirano! __ Salmo 82.

 

Tres son los tipos de gobierno eclesiástico que predominan en los grupos religiosos:

El Episcopal: Es una forma jerárquica en la que las principales autoridades se denominan obispos, apóstoles o superintendentes. Esta la mantiene la iglesia católica, la luz del mundo, los pentecostéses, la metodista y los nuevos grupos encuentrístas como amistad cristiana. El gobierno administra todo y todo es de él; los pastores reportan a su obispo, a su apóstol o a su superintendente.

 

El Congregacional: El poder está depositado en la congregación la cual es dueña de todo y ella decide a través de sus reuniones congregacionales. El pastor, los diáconos, guarda templos, secretarias, son personas que son puestos y pueden ser removidos a través de una reunión congregacional. Este gobierno está observado en las iglesias congregacionales y bautistas.

 

El democrático representativo: Este gobierno es muy parecido al gobierno del Estado Mexicano. Es el tipo de democracia en el que el poder político procede del pueblo, pero no es ejercido por él sino por sus representantes elegidos por medio del voto.Todos los pastores, ancianos, diáconos, guarda templos, secretaria, son puestos al servicio, elegidos por la congregación en una reunión congregacional por un tiempo definido y con un salario. Una vez electos, sirven por el tiempo contratado. Este lo tienen las diversas ramas de presbiterianos.

 

Mañana tendremos comicios en nuestro estado; nuestro deber como iglesia de Cristo es ir a votar, el voto es libre y secreto. A estas alturas, ya hemos razonado nuestro voto, gane quien gane, hemos de seguir orando por el gobierno y colaborar para que nuestro país sea mejor. El texto arriba nos exhorta a pugnar por la justicia social y por la conciencia de vernos transitorios, estamos solo de paso y de paseo.

¡Bendiciones amigos y hermanos del camino, del buen camino de Dios! SJ. Carlos César González Cruz.

No hay comentarios