Nutrición deportiva y salud mental
Por Dylan Vera Silva
Quequi Quintana Roo
Las redes sociales han venido a cambiar la forma en que vivimos, nos relacionamos y llevamos a cabo las actividades del día a día, sin embargo en uno de los rubros en los que más ha reflejado un impacto es en el llamado “fitness”, este tipo de ritmo de vida que, me incluyo, algunos llevamos por diferentes razones, entre ellas, sentirse mejor con uno mismo, elevar la autoestima y sentirse atractivos, siendo honestos, es esta última, una de las razones que más motivan a los jóvenes, pero, ¿es correcto?.
Estoy seguro que alguna vez has escuchado que bastantes personas de tu círculo, han intentado mejorar su estilo de vida, perder peso y ser más saludables, pero siendo honestos, en la mayoría de los casos no se logra el objetivo y es ahí en donde todo se complica. No es correcto sentir culpa ni perder el ánimo, simplemente hay que entender que todos somos diferentes, que todos los cuerpos reaccionan en diversas sintonías y que lo que vemos en redes sociales, no siempre es verdad.
El principal problema es cuando se quiere perder peso o llegar a una meta, casi de forma milagrosa, sin esfuerzo, pues se motivan de una fuente errónea, todos ven el resultado final de los entrenadores “virtuales”, de los influencias y las personalidades del medio, pero no le ponen atención a todo el esfuerzo, la dedicación y la lucha contra la ansiedad de llevar un “plan alimenticio” estando en casa la mayoría del tiempo.
El secreto, en efecto y como lo hemos manejado en otros artículos, está en el trabajo y la fortaleza de la mente, pero evidentemente no es algo que suceda en 8 meses, estando encerrado, padeciendo y sacrificando las ganas de hacer algo distinto a ver los rincones de tu casa todos los días, así que si eres una de esas personas que ha logrado mantenerse activo, felicidades, pero si no, no te preocupes, hay una forma específica para ti, y expertos que te pueden apoyar.

Primero entendamos que el llevar una alimentación correcta es en primera instancia, para gozar de una buena salud y prevenir enfermedades, lo sé, suena bastante trillado, pero no hay nada más cercano a la realidad que esta afirmación. Entendiendo la importancia de llevar alimentos sanos a tu casa de cara a la cuarentena, hay que comprender que los horarios también son fundamentales, pues te llevan a generar hábitos y por consecuencia a generar la ansiada “mente fuerte”.
Establecer metas reales, también es importante, pero hay que conocerse bastante. “Es importante que mis pacientes entiendan la diferencia entre alimentarnos y nutrirnos, ya que para nutrirnos necesitamos disciplina mental, emocional y física y para lograr eso, necesito concientizar a mis pacientes sobre la importancia que tiene el comer bien, así como los beneficios a corto y largo plazo, esto se logra con educación nutricional.
Existen ocaciones en donde hay factores que impiden el logro de las metas que marcamos, para ello se necesita la intervención de más profesionales del área de la salud, como el apoyo psicológico, para encontrar determinados problemas y direccionar a los pacientes por el camino que permita el logro de su propósito. Mi parte favorita, es encontrar ese algo que los mantenga en constante motivación, ser el ejemplo de sus hijos, el ejemplo de sus padres, cumplir metas físicas o mejor aún, incrementar su calidad de vida. Cambiar de hábitos no es fácil, pero tampoco es imposible.
Por último, comprender que justificar el sedentarísmo con la cuarentena, no es la mejor idea, este es uno de los más grandes enemigos, y es por eso que además de comenzar a interesarse más en la educación nutricional y dejar de pensar que con rutinas o suplementos mágicos se va a lograr el resultado, hay que buscar los espacios de tiempo para realizar actividad física adecuada y abrir la mente. No todos tenemos la misma energía en la mañana o noche, pero sí la capacidad de establecer un esquema basado en una rutina y lograr objetivos alcanzables.
Es importante darse cuenta que todos nos encontramos en una batalla constante por superarnos y ser mejores, pero también que somos humanos y no todo el tiempo vamos a estar al 100%. El camino es largo y hay que agradecer a Dios que estamos completos para poder superarnos, que tenemos las capacidades y las facultades para encontrar la forma de ejercitarnos siempre poniendo la mirada en el lugar correcto.


