La batalla que estamos perdiendo

Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción; pero confíen, yo he vencido al mundo. Juan 16:33.

Pese a nuestra confianza en Dios Todopoderoso, y la seguridad que tenemos en sus fieles promesas, no podemos evitar el temor a perder nuestra vida y la tristeza que nos embarga al seguir viendo caer hombres fieles a Dios, que dedicaron su vida como pastores y siervos en el reino de Cristo. Hago esta mención, al saber que el Pbro. Juan García Martínez ícono de la Iglesia Nacional Presbiteriana en Veracruz, ha partido ya de este mundo.

Gran esperanza nos da la vacunación se está dando en el mundo entero, y particularmente en nuestro país, solo Dios sabe hasta dónde mas seguiremos siendo entristecido y hasta cuantos más alcanzará esta pandemia. 

Perdemos la batalla al no seguir las indicaciones de salud, al creer y ser portavoces de la llamada “Teoría conspiracionista” que arenga a creer en “El nuevo orden mundial”, la conspiración en las antenas 5G; en decir que la vacuna es el sello de la bestia 666 y que un cristiano no debe vacunarse; que la vacuna contiene sangre de fetos ofrecidos al diablo; que el gobierno ha confinado a la iglesia para que no proclame a Dios ni evangelice, y tantas mas suposiciones como estas.

Por otro lado, hay aún mucha gente inconsciente que sigue en sus reuniones sociales, siendo portadores asintomáticos, siendo un peligro para sus seres queridos, que sí son vulnerables.

La iglesia de hoy, no debe caer en supuestos, las suposiciones no tienen sostenimiento científico sólido. Si el gobierno quisiera matar gente, no necesita hospitalizarlos; tenemos un virus diminuto e invisible que ya lo está haciendo, él es nuestro enemigo, del cual debemos cuidarnos y seguir todas las medidas de la Secretaría de Salud.

No ayuda en nada la crítica política adversa que se ha encargado de ser oponente solo por molestar a un gobierno que ya lucha con todo lo que padecemos. Hoy por hoy, todos somos llamados a unirnos, pelear contra el enemigo, ese enemigo que nos está matando y está matando nuestra gente amada.

No perdamos la esperanza en Dios, pongamos los ojos en autor y consumador de la fe y mucho hacemos con orar por el gobierno para que la vacuna nos llegue pronto, y en tanto eso llega, cuidémonos.

Bendiciones amigos y hermanos del camino, del buen camino de Dios.

Pbro. Carlos César González Cruz.

No hay comentarios