No lo querían de ‘padrino’
NUEVA YORK
Agencias Quequi
Festejando nada menos que 45 años desde el estreno de la película El Padrino, después de proyectar las dos primeras versiones en una maratón de siete horas —gracias al Festival Tribeca y la organización de Robert De Niro—, Al Pacino se sentó debajo del retrato de Marlon Brando, en el Teatro Radio City de Nueva York, para recordar los momentos más inolvidables de un cine que le cambió la vida.
Para quienes no lo recuerden o tal vez extrañamente no hayan nunca visto alguno de los tres episodios de El Padrino, la historia es una trilogía del inolvidable rol de Al Pacino como Michael Corleone: Desde el principio, cuando se enlistó en el ejército porque no quería saber nada de los mafiosos negocios de la familia, hasta que otros mafiosos atentaron contra la vida de su padre, don Corleone (Marlon Brando), y él decidió vengarlo, para ocupar después el lugar del hermano mayor (James Caan), vengando en el camino más muertes familiares, con más ingeniosos asesinatos.
Con el agregado de Robert De Niro en la versión más joven de don Corleone o Diane Keaton como el gran amor de Michael Corleone, además de la brillante dirección de Francis Ford Coppola, la superproducción celebró 45 años de historia en el cine: difícil de repetir, en calidad y talento.
“Alguien llegó a decir en los estudios ‘¿Brando? ¿Pacino? Por encima de mi cadáver’. Pero Francis, con lo inteligente que es, cambió el horario de filmación y puso la escena de la venganza de la mafia, cuando yo le disparo al capitán de policía y al jefe de la familia Sollozo (que quería matar a don Corleone). Aquella escena no estaba programada para filmar aquel día, pero el estudio no me quería. Y después de filmarla, me dejaron” relató el actor.


